
el puente-túnel shenzhen-zhongshan: 90.000 coches al día en una autopista sobre el mar
imagina una autopista que flota sobre el mar, atraviesa un túnel submarino y la usan casi 90.000 coches cada día. esa es la shenzhen-zhongshan, una bestia de 24 km que conecta dos ciudades chinas y triplica el tráfico de la autopista más concurrida de españa.
este enlace marítimo combina dos puentes, dos islas artificiales y un túnel de casi 7 km bajo el agua. forma parte de la autopista g2518 y ha batido 10 récords mundiales: desde el puente colgante más largo sobre pilares de acero hasta el túnel sumergido más ancho del planeta, con 46 m que dan cabida a ocho carriles.
antes tardabas dos horas en ir de shenzhen a zhongshan; ahora apenas 30 minutos. además, el trayecto cuesta unos 10 € y, de bonus, una de sus islas alberga un museo dedicado a la mega-ingeniería.
robots, luces inteligentes y humo que se va más rápido
el túnel submarino no es solo grande: es hiper-tecnológico. 14 robots patrullan en tiempo real y mandan datos al centro de control. se encargan del tráfico, accidentes y evacuaciones si hay fuego.
las luces del túnel cambian de color según la temperatura o el tráfico, y el sistema de escape de humo es un 42 % más rápido que el de cualquier túnel normal. además, soporta rachas de viento de hasta 83,7 m/s, la prueba más dura jamás superada por un puente colgante.
de 2 h a 30 min: así cambió la vida de millones
desde que abrió el 30 de junio de 2025, 31,5 millones de vehículos han pasado por aquí. el récord fue el día que 181.600 coches circularon de golpe. los autobuses entre ambas ciudades han transportado a 3 millones de pasajeros y 40.000 personas usaron la línea para llegar al aeropuerto de shenzhen, un 160 % más que antes.
el turismo también se ha disparado: durante el día nacional de 2024, zhongshan recibió 3,41 millones de visitantes, un 102 % más que el año anterior.
una isla-museo con forma de monstruo mítico
la isla oeste, de 137.000 m² (19 campos de fútbol), se diseñó para parecerse al kunpeng, un pez-ave gigante de la mitología china. desde el cielo parece que el monstruo surge del mar, igual que la propia infraestructura.
allí se alza un museo de 2.200 m² dedicado a la ingeniería de transporte marítimo. abrió el 29 de diciembre y ya es la atracción estrella del trazado: puedes tocar maquetas, ver robots y entender cómo se construye un túnel que aguanta millones de coches bajo el agua.
