los barcos nucleares que podrían navegar décadas sin repostar

los barcos nucleares que podrían navegar décadas sin repostar

  • IronFable
  • Abril 11, 2026
  • 3 minutos

Imagina un barco que nunca necesita repostar diésel y puede estar en la mar durante décadas sin parar. EEUU está haciéndolo realidad con una nueva tecnología de microreactores nucleares que funcionan con torio, un material mucho más seguro que el uranio convencional.

El proyecto, impulsado por la empresa AMPERA junto a la naviera Scorpio Tankers, promete generar entre 15 y 30 MWe de electricidad continua para mover el barco y todos sus sistemas. El truco está en un reactor del tamaño de un contenedor que no necesita recarga de combustible durante toda su vida útil.

El secreto es el combustible triso, capaz de soportar temperaturas extremas sin romperse, y un sistema de turbinas que usa dióxido de carbono supercrítico en lugar de agua para refrigerarse. Así se ahorra espacio y se eliminan emisiones de CO2.

¿Cómo funciona un reactor que no necesita recarga?

El corazón del invento es un microreactor nuclear subcrítico. A diferencia de las grandes centrales, este diseño no puede sufrir reacciones en cadena descontroladas, lo que lo hace mucho más seguro. El torio, su combustible, abunda en la naturaleza y no requiere costosos procesos de enriquecimiento.

Además, todo el sistema va encapsulado en una estructura metálica que resiste impactos y altas temperaturas. Si algo falla, el reactor se apaga solo, sin necesidad de intervención humana.

De las barcazas a los barcos comerciales: el plan paso a paso

Antes de instalar estos reactores en petroleros o porta-contenedores, la empresa lanzará barcazas nucleares flotantes. Estas plataformas, ancladas en puertos, servirán como estaciones de carga de energía limpia para otras embarcaciones.

La segunda fase será integrar los microreactores directamente en los buques. Con una inversión inicial de 10 millones de dólares, Scorpio Tankers prevé ofrecer contratos de energía a largo plazo: el barco paga una tarifa fija y navega sin preocuparse del combustible durante años.

¿El fin del diésel marítimo?

Si la Comisión Reguladora Nuclear de EEUU aprueba el diseño, la tecnología podría extenderse a flotas comerciales enteras. La ventaja: cero emisiones de CO2, costes de operación predecibles y autonomía para cruzar océanos sin escalas.

El reto ahora es convencer a armadores y autoridades portuarias de que un reactor nuclear del tamaño de un contenedor es tan seguro como cualquier otro motor. Si lo consiguen, el transporte marítimo podría descarbonizarse mucho antes de lo previsto.