
descubre el oficio del esparto que casi desaparece en madrid
En la posguerra española la escasez obligó a la gente a buscar recursos en la naturaleza, y una planta llamada esparto se convirtió en la salvación de muchas familias.
El oficio de la espartería consistía en arrancar las matas (conocidas como atochas), secarlas en el monte y dejarlas en agua durante al menos un mes. Después se machacaba la fibra con pesados mazos de madera para obtener hebras fuertes.
Con esas hebras se fabricaban alpargatas, cestas para cargar piedras, monturas para animales y las primeras persianas. La falta de cuero y materiales sintéticos hacía que el esparto fuera indispensable.
El proceso era agotador y provocaba heridas en las manos de los peones. Expertos artesanos como Pedro García describían cómo casi nadie podía vivir sin los productos de esparto.
Hoy sólo queda un espartero en Madrid: Juan Sánchez. Dirige una tienda en la calle Mediodía Grande, en La Latina, que lleva abierta desde 1927. Su taller está lleno de cuerdas y cestos trenzados, y recibe a curiosos que quieren reparar o aprender la técnica.
El gran peligro es que no haya herederos que continúen el oficio, por lo que esta tradición podría desaparecer de nuevo.
¿por qué el esparto fue el héroe de la posguerra?
Durante los años difíciles después de la guerra, la falta de cuero y materiales sintéticos obligó a la población a usar el esparto para crear alpargatas, cestas y persianas.
El proceso empezaba arrancando las atochas, secándolas y dejándolas en agua un mes, para después machacarlas con mazos de madera y obtener fibras resistentes.
el último espartero de madrid: una joya escondida
Juan Sánchez es el único artesano que mantiene viva la espartería en la capital. Su tienda, ubicada en la calle Mediodía Grande, lleva en funcionamiento desde 1927 y ofrece reparaciones y nuevos productos de esparto.
El taller está repleto de cuerdas de distintos grosores y cestos trenzados, y atrae a visitantes de todas partes que quieren conocer esta técnica casi olvidada.
¿puede el esparto volver a ser tendencia?
Hoy el esparto se usa en interiorismo para crear persianas artesanales y en el cine, donde directores buscan objetos realistas. Incluso bomberos entrenan con fardos de esparto para mejorar el agarre.
Aunque el plástico y la producción industrial lo desplazaron, la demanda de piezas únicas mantiene una pequeña clientela que valora la tradición.
