China reduce un 98% la contaminación en Pekín en solo 12 años

China reduce un 98% la contaminación en Pekín en solo 12 años

  • ShadowPulse
  • Abril 9, 2026
  • 2 minutos

La capital de China, Pekín, ha logrado reducir un 98% la contaminación de su aire en solo 12 años. En 2013, la ciudad registró una concentración media anual de partículas PM2.5 de 89,5 microgramos por metro cúbico, mientras que en 2025 esta cifra se redujo a 27 microgramos.

Esta mejora se debe a una serie de medidas adoptadas por el gobierno chino, como la restricción del tráfico, la promoción de vehículos eléctricos y la ampliación de la red de transporte público.

¿Cómo logró China reducir la contaminación en Pekín?

La clave está en la implementación de políticas y tecnologías destinadas a reducir las emisiones contaminantes. El gobierno chino puso en marcha un plan de acción contra la polución atmosférica en 2013, que incluía medidas como la retirada de vehículos antiguos, la exigencia de estándares de emisiones más estrictos y la promoción de vehículos eléctricos.

Además, se han implementado restricciones al tráfico y se ha ampliado la red de transporte público, lo que ha contribuido a reducir la dependencia del coche privado y, por lo tanto, las emisiones contaminantes.

El papel del coche eléctrico en la reducción de la contaminación

La electrificación del parque móvil ha sido otro factor determinante en la reducción de la contaminación en Pekín. En 2025, más del 50% de las nuevas matriculaciones de vehículos en la ciudad fueron de coches eléctricos.

Esto se debe en parte a los incentivos específicos para la compra de vehículos eléctricos, así como a la ampliación de la red de puntos de recarga. En 2024 se vendieron más de 640.000 vehículos eléctricos nuevos en Pekín, lo que supone un aumento significativo con respecto a años anteriores.

Resultados y comparación con otras ciudades

Los resultados obtenidos en Pekín son significativos, ya que la ciudad ha logrado reducir la contaminación en un plazo relativamente corto. Aunque los niveles de contaminación de Pekín todavía se sitúan por encima de los registrados en ciudades europeas como Madrid, París o Berlín, la velocidad del descenso no tiene precedentes recientes.