
cañones submarinos: su origen y su efecto en el clima
Los cañones submarinos son enormes valles bajo el mar que muchos pensaban que se formaban gracias a los ríos. Un nuevo estudio demuestra que no es así.
Los científicos analizaron más de 2.000 cañones en todo el planeta y descubrieron que la pendiente del fondo oceánico es la verdadera causa. Cuando la tierra se inclina bruscamente, la gravedad hace que se deslicen y se formen estos valles.
Además, los cañones son importantes porque transportan sedimentos y carbono a las profundidades. Se estima que cada año se envían entre 62 y 90 millones de toneladas de carbono al fondo del océano, convirtiéndolo en un gran sumidero de carbono.
Los ríos sí pueden ayudar una vez que el cañón ya existe, especialmente cuando el nivel del mar baja y las desembocaduras se acercan al borde continental. En ese caso, los ríos aportan más sedimentos y aceleran el crecimiento del cañón.
Este descubrimiento también afecta a la planificación de infraestructuras submarinas, como cables y tuberías, ya que las corrientes de turbidez que pasan por los cañones pueden dañarlas.
¿Por qué los ríos no son los héroes de los cañones submarinos?
La idea de que los ríos crean los cañones submarinos era popular, pero los datos muestran que la pendiente del fondo oceánico es el verdadero motor. Los ríos solo aportan sedimentos una vez que el cañón ya está formado.
El asombroso papel de los cañones en el clima global
Los cañones transportan enormes cantidades de carbono al fondo del océano. Cada año se envían entre 62 y 90 millones de toneladas, lo que ayuda a controlar el clima de la Tierra.
¡Cuidado con las corrientes de turbidez!
Las corrientes que atraviesan los cañones pueden dañar cables y tuberías submarinas. Conocer su dinámica es clave para diseñar mapas de riesgo y proteger la infraestructura.
