Singapur, el corazón oculto de internet: cómo un árbol de gutapercha impulsó la red global de cables submarinos

Singapur, el corazón oculto de internet: cómo un árbol de gutapercha impulsó la red global de cables submarinos

  • NeoLynx
  • Marzo 31, 2026
  • 2 minutos

Singapur se ha convertido en el corazón oculto de la red global, concentrando más de treinta cables submarinos que transportan el 97 % del tráfico intercontinental. La posición estratégica del estrecho de Malaca, junto a la historia del médico escocés William Montgomerie y el descubrimiento de la gutapercha, un látex impermeable de los árboles malayos, permitió aislar los primeros cables telegráficos bajo el mar. Desde entonces la isla ha evolucionado hasta albergar el Singapore Internet Exchange (SGIX) y ofrecer latencias ultrabajas, convirtiéndose en un nodo resiliente que absorbe desvíos de tráfico, como durante la crisis del mar Rojo en 2022.

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La geografía que convirtió a Singapur en un cruce de cables

El estrecho de Malaca, donde el océano Índico se encuentra con el mar de China Meridional, ofrece una ruta marítima de apenas 2,8 km de ancho y profundidades de 25 m, atravesada por alrededor de 80 000 barcos al año. Esa estrechez y su posición entre Europa, Oriente Medio y Asia Oriental convierten a Singapur en un punto natural para el tendido de cables, concentrando en 720 km² cerca de treinta enlaces activos y varios más en despliegue.

De la gutapercha al cableado submarino: el legado del árbol malayo

En 1822 el cirujano escocés William Montgomerie descubrió en Singapur la gutapercha, una savia seca del árbol Palaquium gutta que al enfriarse se vuelve rígida, impermeable y aislante eléctrico. Sin conocer su potencial para telecomunicaciones, envió muestras a Londres, donde la Society of Arts la premió en 1845. Ese mismo material se utilizó para aislar los primeros cables telegráficos bajo el mar, como el que cruzó el Canal de la Mancha en 1851, marcando el inicio de la red global de cables submarinos.

Singapur hoy: hub de conectividad y resiliencia operativa

Hoy Singapur alberga el Singapore Internet Exchange (SGIX) dentro del campus de Equinix, donde cientos de operadores intercambian tráfico a distancias mínimas, logrando latencias de menos de un milisegundo. La infraestructura cuenta con ocho estaciones de aterrizaje y tres zonas de despliegue estrictamente reguladas, lo que garantiza redundancia y capacidad para absorber desvíos, como demostró durante la crisis del mar Rojo en 2022 cuando otras rutas fallaron. Este nivel de resiliencia convierte a la ciudad‑estado en un pilar esencial de la conectividad mundial.