el truco de la electricidad relámpago para convertir metano en metanol

el truco de la electricidad relámpago para convertir metano en metanol

  • IronFable
  • Abril 18, 2026
  • 3 minutos

Un equipo de químicos ha creado una técnica que usa plasma –una especie de rayo dentro de un tubo– para convertir metano en metanol con una selectividad del 97 %.

El proceso consiste en hacer pasar gas de metano por un reactor donde se aplican pulsos de alta tensión. Eso genera plasma que rompe el gas y, con la ayuda de un catalizador de óxido de cobre, los fragmentos se recombinan rápidamente formando metanol, que se recoge en agua para que no se descomponga.

Además del metanol, la reacción produce hidrógeno y etileno, dos compuestos muy valiosos para la industria.

Este avance es importante porque el metano es un gas natural muy usado como combustible, pero también es responsable de alrededor del 11 % de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.

El metanol, por su parte, se utiliza como solvente, en la fabricación de fármacos, como anticongelante y como combustible. Cada año se producen cerca de 110 millones de toneladas métricas de metanol en todo el mundo.

¿cómo funciona el plasma relámpago?

En el reactor se inyecta metano y se le aplican pulsos eléctricos muy intensos. Estos pulsos crean plasma, un estado de la materia donde los átomos están ionizados y actúan como diminutos rayos.

El plasma rompe las moléculas de metano en especies altamente reactivas que, al pasar por el catalizador de óxido de cobre, se convierten rápidamente en metanol.

¿por qué el metano es tan problemático?

El metano es el principal componente del gas natural y, aunque es un combustible eficiente, es un potente gas de efecto invernadero. Contribuye a aproximadamente el 11 % de las emisiones globales, lo que acelera el calentamiento planetario.

Transformarlo directamente en metanol evita que se libere al aire y permite aprovecharlo como líquido útil.

¿qué ventajas trae este método?

La técnica es mucho más sencilla que el proceso industrial tradicional, que necesita dos pasos, altas presiones y temperaturas, y genera dióxido de carbono.

Al usar plasma y un catalizador, se reduce el consumo de energía, se elimina gran parte del CO₂ intermedio y se obtienen productos adicionales como hidrógeno y etileno en una sola fase.