cómo pekín redujo el 98% de su contaminación en 12 años

cómo pekín redujo el 98% de su contaminación en 12 años

  • IronFable
  • Abril 13, 2026
  • 3 minutos

Desde 2013, la capital china Pekín pasaba 89,5 µg/m³ de PM2.5, una de las peores calidades de aire del planeta. En 2025 esa cifra cayó a 27 µg/m³, lo que supone una bajada cercana al 98 % en apenas doce años.

El cambio se debió a un plan integral: se prohibieron los vehículos más viejos, se impusieron normas similares a la Euro 6, se aplicaron sistemas de matrícula pares‑impares y se amplió la red de metro y autobuses. Además, se impulsó la electrificación del parque móvil, con incentivos que hicieron que los coches eléctricos pasaran del 5 % de las matriculaciones en 2020 a más del 50 % en 2025.

El resultado visible es que en 2025 sólo se registró una jornada con niveles de contaminación graves y se alcanzaron 311 días de aire bajo o aceptable, la cifra más alta desde que se empezó a medir la calidad del aire de forma sistemática.

el salto de 89,5 a 27 µg/m³: ¿cómo lo lograron?

Los datos oficiales muestran que la media anual de PM2.5 bajó de 89,5 µg/m³ en 2013 a 27 µg/m³ en 2025, una reducción cercana al 98 %. Este descenso rompió el umbral de 30 µg/m³, una referencia clave en los estándares nacionales.

las medidas que cambiaron el aire de pekín

Se adoptaron varias acciones simultáneas:

  • Restricciones de tráfico: retirada de coches antiguos, normas Euro 6 y sistema de matrículas pares‑impares.
  • Mejora del transporte público: expansión del metro y de las líneas de autobús.
  • Control industrial: límites más estrictos a las emisiones de fábricas y centrales.

Estas políticas redujeron la dependencia del coche privado y limitaron las emisiones de la industria pesada.

el papel de los coches eléctricos en la revolución verde

China cuenta con unos 37 millones de vehículos, y en Pekín la proporción de coches eléctricos supera el 10 % gracias a incentivos locales. En 2020 sólo el 5 % de los nuevos coches eran eléctricos; en 2025 esa cuota superó el 50 % y se vendieron más de 640 000 unidades solo en 2024.

La red de recarga se ha expandido rápidamente y los taxis y autobuses también se están electrificando, lo que ha contribuido a la caída de las partículas contaminantes.