Si las turbulencias te ponen los pelos de punta, la solución está en elegir el asiento correcto del avión. Los expertos recomiendan sentarse en la zona de las alas, cerca del centro de gravedad, donde los movimientos son menores, y evitar la cola. Además, los aviones más grandes y los vuelos nocturnos o de madrugada suelen ofrecer una experiencia más estable... leer más.