los drones con alas de china vuelan 256 minutos sin parar

los drones con alas de china vuelan 256 minutos sin parar

  • NeoLynx
  • Abril 5, 2026
  • 3 minutos

Imagina un pájaro que no necesita descansar: los científicos chinos han creado drones con alas que imitan al águila, la paloma o la mariposa y han conseguido volar 256 minutos seguidos, algo que ningún dron había logrado antes.

Mientras gran parte del planeta está pendiente de conflictos lejanos, China sigue sumando puntos en la carrera tecnológica. Su último golpe de efecto llega del cielo: unos robots voladores que se camuflan entre animales reales y prometen revolucionar tanto el mundo civil como el militar.

256 minutos de autonomía: el nuevo límite del vuelo

El anterior récord mundial era de 185 minutos y medio. Ahora, los investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pekín han roto la barrera de las cuatro horas con sus nuevos drones de alas batientes. El truco está en copiar la forma de volar de los pájaros, algo que la naturaleza perfeccionó hace millones de años.

Estos aparatos no usan hélices convencionales, sino unas alas flexibles que se mueven como las de un águila. El resultado es un vuelo más eficiente y una batería que rinde hasta un 38 % más que la del dron récord anterior.

¿Para qué sirve un dron que parece un pájaro?

El modelo inspirado en el águila puede identificar y seguir objetivos desde muy lejos sin levantar sospechas. Su diseño imita el plumaje real, con lo que desde el suelo cuesta distinguirlo de un ave migrando. Esto abre la puerta a tareas de vigilancia, rescate o control del tráfico sin asustar a la gente.

Los científicos también preparan versiones que imitan a una mariposa y a un escarabajo, más pequeñas y perfectas para espacios cerrados o interiores. La idea es que pasen desapercibidas donde un dron normal con hélices sería un peligro.

El ala militar que nadie ve venir

El ejército chino ya ha mostrado interés en estos dispositivos. Un dron que parece un pájaro puede acercarse a una zona de conflicto, tomar imágenes y salir sin que el enemigo sepa que ha sido espiado. Su capacidad para planear sin motor también elimina el ruido característico de los drones actuales.

Los ingenieros trabajan ahora en dotarlos de inteligencia artificial para que decidan por sí solos cuánda girar, esconderse o volver a base. El objetivo: que un día actúen en enjambres, coordinándose entre sí como una bandada real.