
Southwest limita las power banks en los aviones: solo podrás llevar una
A partir del 20 de abril Southwest Airlines cambia las reglas: solo podrás subir a sus aviones con una sola power bank por persona. Además, durante el vuelo no la podrás enchufar al asiento ni guardarla en los compartimentos superiores; tendrás que meterla en tu bolso de mano debajo del asiento o agarrarla.
Las baterías de litio, como las de los móviles, portátiles o cargadores portátiles, suelen ir bien, pero si se golpean, sobrecalientan o cargan demasiado pueden incendiarse y el fuego cuesta mucho de apagar. Por eso ya estaban vetadas en la bodega, pero en 2023 hubo 97 incidentes relacionados con estas baterías en aviación y en lo que va de 2024 se han contado 14.
La mayoría de los casos con humo, fuego o calor extremo partían de power banks; los segundos responsables fueron los cigarrillos electrónicos. El episodio más sonado fue en enero de 2025, cuando un Airbus se incendió en Busán (Corea del Sur) tras despegar; las autoridades apuntaron a una power bank en el compartimento superior. Pocos meses después, un vuelo de Air China tuvo que aterrizar de emergencia por otra batería que ardió en la cabina.
China ha prohibido las baterías externas en aviones salvo que tengan su certificación de seguridad nacional y no estén retiradas del mercado. Muchas aerolíneas ya impiden cargarlas a bordo, pero Southwest es la primera grande estadounidense que añade más restricciones. Para evitar sustos conviene revisar las alertas de retirada de productos; una marca muy conocida ha retirado varios modelos de cargadores en el último año por riesgo de fuego.
Por qué las power banks se han vuelto un problema en los aviones
Las baterías de ion-litio contienen químicos que reaccionan en cadena si la célula se rompe o calienta. Dentro de un avión, un incendio así puede propagarse en segundos y el sistema de extinción no siempre lo controla de inmediato. Por eso la FAA lleva años registrando cada percance y ahora presiona para limitar la cantidad de dispositivos en cabina.
Además, muchos pasajeros cargan sus power banks con cables baratos o los compran sin certificación, lo que multiplica el riesgo de cortocircuitos. Cuando el fuego empieza en un compartimento superior, la tripulación tiene que bajar la maleta entre humo y pasajeros, lo que retrasa la respuesta.
Qué cambia exactamente con la nueva norma de Southwest
A partir del 20 de abril:
- Solo una power bank por viajero.
- Prohibido enchufarla al puerto USB del asiento.
- No puede ir en la maleta de mano que guardas arriba; debe estar debajo del asiento o en tus manos.
Si llevas más de una, el exceso tendrás que dejarlo en casa o facturar el dispositivo (algo imposible, porque en bodega están vetadas). La compañía no especifica tamaño máximo, pero la FAA recomienda que la batería no supere los 100 Wh sin aprobación previa.
Consejos para volar sin sustos con tu cargador portátil
Primero, revisa que tu power bank no esté en la lista de productos retirados; basta con buscar el nombre del fabricante más la palabra "retirada" o "recall". Segundo, cárgalo al 50 % antes de viajar y llévalo en una funda rígida para evitar golpes. Tercero, usa cables originales o certificados y nunca lo cubras con ropa mientras carga en tierra.
Si notas que el cargador se calienta mucho, huele a plástico quemado o se hincha, avisa inmediatamente a la tripulación. No lo tires al cubo de basura del avión: la presión puede acelerar la reacción. Con estas precauciones podrás seguir usando tu batería sin convertirte en el siguiente aviso de la FAA.
