satélite hiperespectral chino que ve más allá del ojo

satélite hiperespectral chino que ve más allá del ojo

  • LunaVortex
  • Mayo 14, 2026
  • 3 minutos

El 16 de marzo China puso en órbita, a bordo del cohete Kuaizhou-11, el Xiguang-1 06, el satélite comercial hiperespectral más avanzado del país.

Este satélite cubre todo el espectro de 400 a 2500 nanómetros y trabaja con 26 bandas espectrales independientes, lo que le permite "ver" mucho más allá del ojo humano.

Entre sus capacidades destacan:

  • Identificar la composición química de suelos y rocas.
  • Detectar la salud de cultivos y diferenciar especies de árboles.
  • Vigilar vertidos de combustible, fugas de metano y otros contaminantes.

En la práctica, en las provincias de Sichuan y Yunnan monitoriza cultivos de té y plantas medicinales, mientras que en zonas mineras del noroeste alerta sobre desprendimientos y riesgos geológicos.

El Xiguang-1 06 forma parte de la constelación Xiguang-1, que planea lanzar 158 satélites antes de 2030, creando una red de observación con más de 100 bandas espectrales para agricultura, gestión forestal, oceanografía, carbono y minería.

cómo el Xiguang-1 06 detecta lo invisible para el ojo

Gracias a sus 26 bandas, el satélite captura información que ninguna cámara tradicional puede obtener, como la presencia de minerales específicos o el nivel de fitoplancton en los océanos.

Esta capacidad se compara con una tomografía computarizada del planeta: no solo muestra la forma de la superficie, sino que analiza su composición química.

de la agricultura a la minería: usos que cambian el juego

En Sichuan y Yunnan el satélite ayuda a los agricultores a identificar cultivos enfermos antes de que se pierdan, optimizando cosechas de té y plantas medicinales.

En regiones mineras, alerta sobre desprendimientos y permite localizar depósitos de oro, cobre y otros minerales sin necesidad de exploraciones terrestres.

la carrera de China por una constelación de 158 satélites

China pretende completar la red antes de 2030, con 108 satélites de teledetección general, 40 especializados en carbono y 10 de funciones específicas.

Esta ambición convierte al país en uno de los líderes mundiales del mercado hiperespectral, ofreciendo datos a sectores como agricultura, medio ambiente y energía.