
España: ¿vivirás en provincias que se volverán demasiado calientes?
La NASA ha lanzado una alerta que afecta a España: en los próximos 30 años el calor extremo podría hacer imposible vivir en algunas provincias.
Los científicos advierten que cuando la temperatura de bulbo húmedo supera los 35 °C el cuerpo ya no puede enfriarse con el sudor, lo que vuelve inviable pasar horas al aire libre.
Los modelos indican que entre 2050 y 2070 esas condiciones podrían darse en zonas como Andalucía, la Comunidad Valenciana y Madrid, donde ya se registran veranos más intensos y humedad alta.
Un tercio de la población mundial está expuesto a calor potencialmente mortal al menos 20 días al año; la ola de calor de 2003 en Europa provocó más de 70 000 muertes, y los expertos temen que situaciones similares se repitan con más frecuencia.
El calor también pondrá en riesgo la salud: golpes de calor, deshidratación, problemas cardiovasculares y renales, y una mayor mortalidad entre niños, ancianos y personas con enfermedades.
Además, trabajar al aire libre o en espacios sin ventilación será cada vez más inseguro, y quienes tengan menos recursos para aire acondicionado sufrirán el peor impacto.
¿por qué el bulbo húmedo es una amenaza mortal?
Cuando la combinación de calor y humedad supera los 35 °C, el sudor deja de enfriar el cuerpo y la temperatura interna sube rápidamente, lo que puede provocar un colapso.
En esas condiciones, pasar incluso unos minutos al sol puede ser fatal, sobre todo para niños, ancianos y personas con problemas de salud.
las provincias españolas que podrían volverse inhabitable
Según el estudio, Andalucía, la Comunidad Valenciana y Madrid son las más vulnerables, con veranos que ya superan los 40 °C y una humedad que se acerca al límite crítico.
Se espera que a partir de la década de 2040 las olas de calor sean más largas, intensas y frecuentes, convirtiendo estas áreas en zonas de alto riesgo.
cómo afectará el calor a tu vida y al trabajo
El efecto isla de calor urbana hará que las ciudades sean varios grados más calientes que el entorno rural, aumentando los casos de golpes de calor y deshidratación.
Trabajar al aire libre o en oficinas sin aire acondicionado será cada vez más peligroso, y muchas actividades podrían suspenderse durante semanas en verano.
