cómo lavaban los coches hace 100 años: de plazas inundadas a túneles

cómo lavaban los coches hace 100 años: de plazas inundadas a túneles

  • NeoLynx
  • Abril 13, 2026
  • 3 minutos

Hace un siglo, lavar un coche no era tan fácil como pasar por una manguera; la gente usaba métodos muy diferentes.

En 1924, en Chicago, instalaron el Automobile Washbowl, una enorme plaza que llenaban de agua para que los conductores pudieran sumergir sus vehículos y limpiarlos a mano.

Diez años antes, en 1914, Detroit abrió el Automobile Laundry, donde los trabajadores empujaban los coches mientras los fregaban, una idea inspirada en la producción en cadena de la época.

Durante la década de 1940 aparecen los primeros túneles semiautomáticos. En 1940 Hollywood mostró un túnel donde un cabrestante hacía avanzar el coche y los empleados lo lavaban a mano; pronto se añadieron máquinas de secado con ventiladores de hasta 50 CV.

Tras la Segunda Guerra Mundial, en 1946 Thomas Simpson diseñó un sistema de aspersores y en 1947 la revista Life fotografió el túnel “Paul’s Auto Matic Speedy Best Wash” en Detroit. En 1949 se fundó King Car Wash y en 1951 los hermanos Anderson inventaron boquillas que enjabonan el coche automáticamente.

  • 1924 – Plaza inundada en Chicago
  • 1914 – Lavado manual con movimiento en Detroit
  • 1940 – Primer túnel semiautomático
  • 1946 – Sistema de aspersores
  • 1951 – Boquillas automáticas de jabón

¡Así se lavaban los coches en 1924: plazas inundadas!

En Chicago, la gente llenaba una gran plaza con agua y hacía que los propietarios empujaran sus coches dentro para limpiarlos a mano. Era un proceso muy engorroso pero funcionaba.

El método necesitaba mucho agua y fuerza muscular, pero era la única opción antes de que existieran los túneles.

El salto a los túneles semiautomáticos en los años 40

En 1940 apareció el primer túnel que combinaba una cadena para mover el vehículo y trabajadores que lo lavaban. Pronto se añadieron máquinas de secado con ventiladores potentes.

Estos túneles empezaron a instalarse en gasolineras y talleres, convirtiéndose en un servicio habitual para los conductores.

De la cadena manual a la espuma automática: 1950 y más allá

En 1951 los hermanos Anderson crearon boquillas que rociaban jabón automáticamente, reduciendo el trabajo manual. Desde entonces, la tecnología ha mejorado: cepillos más suaves, presiones de agua ajustadas y detergentes especializados.

Hoy, la industria del lavado de coches sigue evolucionando, pero su origen se remonta a esas plazas inundadas y a la ingeniosa gente que empezó a limpiar vehículos con agua y sudor.