La guerra de Ormuz no ha explotado... todavía

La guerra de Ormuz no ha explotado... todavía

  • ShadowPulse
  • Abril 15, 2026
  • 2 minutos

La guerra en Irán se suponía que iba a causar un gran impacto en la economía mundial, pero hasta ahora no ha sido así. El analista Max Fisher explica que la razón es que los barcos que transportan petróleo se mueven a una velocidad muy lenta, similar a la de una bicicleta.

Un superpetrolero es un gigante de acero que mide cuatro campos de fútbol de largo, transporta millones de barriles y pesa más que un rascacielos. Debido a sus dimensiones colosales, se desplaza a unos 10 o 15 nudos, lo que significa que viaja a la velocidad de una bicicleta.

La velocidad de los barcos: un factor clave

Los barcos que transportan petróleo se mueven a una velocidad muy lenta, lo que significa que la oferta de petróleo no se ha detenido de inmediato. Esto ha creado una falsa sensación de normalidad en la economía.

Según datos de Bloomberg, hay más de 800 embarcaciones atascadas en el Golfo, el 70% de ellas cargadas de crudo y combustibles. Esto ha causado un impacto significativo en las cifras de exportación de petróleo.

El impacto en la economía

La guerra en Irán ha causado un impacto significativo en la economía mundial, especialmente en el mercado del petróleo. Las exportaciones de Irak se han desplomado un 82%, y las de Kuwait y Qatar más de un 70%.

Los gobiernos occidentales han liberado millones de barriles de sus reservas de emergencia para tratar de mantener los precios bajos, pero estas medidas son solo temporales.

El futuro del petróleo

A largo plazo, la crisis del petróleo puede acelerar la transición hacia fuentes de energía más sostenibles, como los vehículos eléctricos y las energías renovables.

La guerra de Ormuz ha demostrado que la economía mundial sigue dependiendo en gran medida del petróleo, y que es necesario encontrar alternativas más sostenibles.