
Irán pide pago en bitcoin a barcos que pasen por Ormuz: el peaje del petróleo
Irán ha sorprendido al mundo: durante la tregua de dos semanas en su conflicto, exigirá a los petroleros que crucen el estrecho de Ormuz pagar un peaje en bitcoin. El cobro será de un dólar por barril transportado y deberá realizarse en cuestión de segundos.
La idea es saltarse las sanciones internacionales. Al usar bitcoin, el dinero no pasa por bancos y resulta casi imposible de congelar o revertir. Los capitanes deberán avisar con antelación por email de la cantidad de crudo que llevan y, tras la verificación, enviar la criptomoneda.
¿Cómo se paga un peaje millonario en segundos?
El anuncio suena rápido, pero la realidad de bitcoin es otra. Una transacción suele tardar 10 minutos en confirmarse y, para cantidades grandes, se esperan entre 3 y 6 bloques, lo que puede alargarse hasta una hora. Durante ese tiempo el pago está «en el aire»: se ve que se envió, pero no que haya llegado a buen puerto.
Irán habla de usar redes de segunda capa para acelerar el proceso. El problema es que un solo petrolero medio transporta 1,5 millones de barriles, lo que al tipo de cambio actual suponen unos 20 bitcoins por barco. En esas redes no suele haber tanta liquidez para movimientos millonarios, por lo que la solución podría quedarse sin fondos.
El estrecho que paraliza al planeta
El estrecho de Ormuz es un pasillo de solo 33 km de ancho por el que circula diariamente una quinta parte del petróleo mundial. Si Irán cumple su amenaza, el coste del crudo podría encarecerse en todas partes. De momento, el tráfico ya se ha desplomado: a las 11:00 hora peninsular solo nueve petroleros cruzaban la zona, un 15 % de lo habitual.
Bitcoin como escudo frente a los bloqueos
El régimen persa eligió bitcoin porque ningún gobierno puede congelar la red. Al no depender de bancos ni de la infraestructura de SWIFT, el dinero viaja directo entre direcciones. Una vez confirmada la transferencia, la operación es irreversible y queda grabada para siempre en la cadena de bloques.
La jugada obliga a las navieras a abrir wallets y comprar criptomonedas con la velocidad de un clic. Si no pagan, Irán ha advertido que podría impedir el paso, lo que encendería de nuevo la mecha de los precios globales del petróleo.
