
Ernie, el único gorila bebé nacido en España en 2025, ya da sus primeros pasos
Ernie, el gorila más popular del momento, ya se atreve a dar sus primeros pasos. Nació el pasado 29 de noviembre en Fuengirola y es el único gorila de llanura que ha visto la luz en España durante 2025. Su especie está en peligro crítico de extinción, así que cada nueva cría es una victoria.
La madre, Welfa, se convirtió en estrella al dar a luz en pleno recinto, frente a los visitantes. El parto fue rápido y natural; el grupo de gorilas rodeó a la madre con respeto y curiosidad. Ahora, cuatro meses después, el pequeño comienza a explorar el mundo bajo su supervisión.
El parque organizó una votación para elegir su nombre: ganó Ernie con el 44 % de los votos. Rinde homenaje a Ernest, un gorila muy querido que vivió allí hasta 2017.
El momento en el que Ernie se pone en pie
Las primeras imágenes de Ernie caminando han enamorado a todo el mundo. En el vídeo se le ve tambalearse, agarrarse a Welfa y mirar a su alrededor con ojos curiosos. Solo se separa unos metros, pero vuelve corriendo al lado de su madre.
Los cuidadores aseguran que su desarrollo va viento en popa: come bien, sube de peso y empieza a jugar con las hembras del grupo. Cada nuevo paso refuerza su sistema muscular y su confianza.
Por qué el nacimiento de un gorila es noticia de primera plana
El gorila de llanura occidental está al borde de desaparecer. Las poblaciones salvajes caen por la caza furtiva y la pérdida de bosque. Por eso, cada cría nacida en cautividad ayuda a mantener una población genéticamente sana y sirve de «seguro» para el futuro de la especie.
Fuengirola forma parte del programa europeo de conservación (EEP) y es el único centro andaluz que cría gorilas con fines de protección. Ernie se une a una lista corta de ejemplares que podrán, en unos años, formar nuevas familias en otros parques o incluso reforzar grupos en África.
Cómo se cuida al bebé más especial del zoo
El equipo de veterinarios hace revisiones diarias sin separar a la cría de su madre. Observan su peso, su pelaje y su comportamiento. Si todo va bien, Ernie empezará a probar fruta troceada a los seis meses y a los dos años le llegarán los dientes definitivos.
Las instalaciones imitan un trozo de selva: troncos para trepar, cuerdas para balancearse y una temperatura constante. El público puede verlos, pero siempre se respeta un espacio tranquilo para que la familia descanse.
Los cuidadores recuerdan que cada visitante colabora con su entrada a proyectos de conservación en África. Así, el simple hecho de ver a Ernie caminar se convierte en una ayuda directa para proteger a sus primos salvajes.
