
descubren una tumba etrusca con cuatro cuerpos intactos
Un equipo de arqueólogos ha abierto una tumba etrusca de 2.600 años en Lacio, a unos 70 km al noroeste de Roma, y ha encontrado cuatro cadáveres perfectamente conservados.
La tumba está en la necrópolis de San Giuliano, dentro del parque de Marturanum, y es la única de la zona que no había sido saqueada, lo que la convierte en una auténtica cápsula del tiempo.
Dentro de la cámara funeraria se hallaron los restos de cuatro personas, probablemente dos parejas, dispuestas en lechos de piedra tallada.
El ajuar funerario incluye más de 100 objetos casi intactos: 74 vasijas de cerámica, armas de hierro, objetos de bronce, carretes de plata para el pelo, una fíbula de bronce con restos de tejido y un jarrón situado en la entrada.
Este descubrimiento permite a los científicos estudiar el ADN, la dieta y los lazos familiares de los etruscos, y conocer de primera mano sus costumbres y su arquitectura, que consistía en tumbas talladas en la roca con forma de pequeña casa de tejado a dos aguas.
una tumba sin tocar: el hallazgo que parece sacado de una película
El equipo arqueológico abrió una cámara funeraria tallada en la roca de la necrópolis de San Giuliano, descubriendo cuatro cadáveres perfectamente conservados, algo que no se había visto en ninguna otra tumba de la zona.
La tumba, datada a finales del siglo VII a.C., está a 70 km al noroeste de Roma y es la única que no había sido saqueada, lo que la convierte en una verdadera cápsula del tiempo.
qué nos dice el ajuar: pistas sobre la vida de los etruscos
Se hallaron más de 100 objetos casi intactos: 74 vasijas de cerámica, armas de hierro, piezas de bronce, carretes de plata para el pelo y una fíbula con restos de tejido.
Un jarrón situado en la entrada sugiere rituales funerarios previos al sellado, y la variedad de objetos indica un alto estatus social de los enterrados.
¿quiénes fueron los enterrados? parejas, armas y misterios
Los restos parecen pertenecer a dos parejas, según su disposición en lechos de piedra tallada. Los análisis de ADN y isótopos permitirán conocer su origen, dieta y lazos familiares.
El hallazgo también ayuda a entender la arquitectura etrusca, con tumbas en forma de pequeñas casas de tejado a dos aguas, y los patrones de producción y circulación de objetos en la época.
