cómo cultivar menta sin que arruine tu jardín

cómo cultivar menta sin que arruine tu jardín

  • NeoLynx
  • Mayo 17, 2026
  • 3 minutos

La menta es una planta súper resistente que puedes cultivar en macetas o directamente en la tierra del jardín.

Crece rápido, llega hasta 60 cm de altura y produce flores pequeñas de color púrpura o blanco.

Existen varias especies: la hierbabuena (Mentha spicata) tiene un sabor suave y se usa en bebidas; la menta piperita es más intensa y la encuentras en chicles y pastas dentales; la Mentha suaveolens huele dulce y afrutada; y la Mentha aquatica prefiere zonas húmedas.

Para cuidarla, el riego debe ser regular pero sin encharcar: riega solo cuando la capa superior del sustrato esté seca al tacto.

En cuanto a la luz, la menta prefiere sombra parcial o sol suave de mañana; el sol fuerte todo el día la quema.

Usa macetas con agujeros de drenaje y un sustrato suelto (coco, compost y perlita) para que sus raíces respiren.

Controla las plagas limpiando las hojas con un paño húmedo o aplicando agua con jabón potásico o aceite de neem.

Podar regularmente las puntas estimula nuevos brotes y evita que la planta envejezca.

La menta no se lleva bien con el romero, porque éste necesita suelos secos y bien drenados, mientras que la menta ama la humedad.

Puedes plantarla cerca de repollos, lechugas o flores ornamentales, siempre que sus raíces estén delimitadas.

Las hojas jóvenes se usan frescas en infusiones, zumos, ensaladas, salsas, postres y recetas con verduras; lávalas justo antes de consumirlas y guárdalas secas.

¿por qué la menta se vuelve una invasora?

La menta se extiende rápidamente y, si no la controlas, puede ahogar a otras plantas más delicadas al robarles espacio y nutrientes.

Por eso es importante delimitar sus raíces con macetas o barreras.

los errores más comunes al regar tu menta

Regar en exceso hace que las raíces se pudran; riega solo cuando la capa superior del sustrato esté seca.

Demasiada luz solar directa quema las hojas; busca luz indirecta brillante o sol suave de mañana.

plantas que no se llevan bien con la menta

El romero necesita suelos secos y riegos moderados, por lo que su cultivo junto a la menta provoca problemas de humedad y hongos.

En cambio, la menta se lleva bien con repollos, lechugas y algunas flores que toleran su humedad.