
Cuidado con los geranios: el error común que puede matarlos
Los geranios son una de las plantas más populares en terrazas y balcones en España, pero su cuidado puede ser más delicado de lo que parece. Según Adrián De La Torre, experto en jardinería, el mayor error que cometemos con los geranios es dejar la tierra encharcada.
Esto se debe a que las raíces de los geranios son sensibles a la falta de aireación y pueden sufrir pudrición radicular, hojas amarillas y pérdida de firmeza en los tallos si la tierra está demasiado húmeda.
¿Por qué la tierra encharcada es peligrosa para los geranios?
La humedad excesiva en la tierra puede ser mortal para los geranios. Cuando la tierra está encharcada, las raíces de la planta no pueden respirar y comienzan a pudrirse. Esto puede causar daños irreparables a la planta y incluso llevarla a la muerte.
Para evitar esto, es importante comprobar el estado del sustrato antes de regar. Una forma de hacerlo es introducir un palillo o varilla en la tierra. Si sale limpio, indica que la tierra está seca y es hora de regar. Si aparece manchado, significa que la tierra todavía está húmeda.
¿Cuánta luz y drenaje necesitan los geranios?
Los geranios necesitan un mínimo de seis horas diarias de sol directo para asegurar una floración continua. Sin embargo, es importante proporcionarles sombra ligera en las tardes más calurosas para evitar que se saturen.
En cuanto al drenaje, es fundamental que la maceta tenga orificios suficientes para evacuar el agua sobrante. Un sustrato adecuado para geranios debe ser ligero y suelto, con mezclas de turba, perlita o vermiculita que faciliten la circulación del agua y reduzcan la probabilidad de encharcamiento.
¿Cómo recuperar geranios afectados por humedad excesiva?
Si la tierra ya está encharcada, la recomendación es retirar la planta de la maceta y dejar que el cepellón pierda humedad al aire. En situaciones más graves, puede ser necesario examinar las raíces y cortar aquellas que estén oscuras o blandas.
Después, se aconseja replantar en un sustrato nuevo y más drenante, incluso con mezclas que incorporen arena para acelerar la eliminación de exceso hídrico. La retirada de hojas amarillas, flores marchitas y tallos debilitados permite redirigir la energía hacia los nuevos brotes.
