
capirotada mexicana: receta fácil para el postre de semana santa
La capirotada es el postre estrella de la Semana Santa en México. Imagina un pudin de pan bañado en almíbar de panela, lleno de uvas pasas, frutos secos y queso. Cada abuela tiene su versión, pero la base siempre es la misma: pan del día anterior que se seca y luego se impregna de sabor dulce.
Para la receta clásica hace falta queso cotija, un queso duro y salado que se desmigra solo. Si no lo encuentras, vale cualquier queso fresco que aporte cremosidad. El truco está en el almíbar: panela (o piloncillo) disuelta en agua con canela y clavo. Montas capas de pan tostado, frutas y queso, al horno y listo.
ingredientes que necesitas para triunfar
Para cuatro personas:
- 230 g de panela
- 250 ml de agua
- 1 rama de canela y 2 clavos
- 1 barra de pan de dos días
- 50 g de mantequilla fundida + 45 ml de aceite
- 40 g de uvas pasas sultanas
- 50 g de cacahuetes
- 50 g de queso fresco tipo Burgos
- 30 g de mantequilla en dados
Puedes añadir ciruelas pasas, almendras, nueces o coco rallado si quieres subir el nivel.
prepara el almíbar y tosta el pan como un pro
Pon al fuego el agua con la panela, la canela y los clavos. Deja que la panela se disuelva y cuece 15 min hasta obtener un jarabe espeso. Mientras, corta el pan en rebanadas de un dedo. Mezcla la mantequilla fundida con el aceite y pinta cada rebanada por ambos lados. Tuesta las rebanadas en sartén hasta que estén doraditas y crujientes.
monta las capas y al horno: el momento mágico
En una fuente de horno coloca una capa de pan, rocía con almíbar y esparce uvas pasas y cacahuetes. Repite hasta acabar el pan. Cubre con el resto de almíbar, más frutas, el queso desmenuzado y los dados de mantequilla por encima. Tapa con papel de aluminio y hornea 45 min a 180 °C con calor arriba y abajo. El pan debe quedar jugoso y dorado.
¿cuándo se come? desayuno, merienda o postre
La capirotada está tan rica que se puede tomar a cualquier hora. Sirve caliente o fría, acompañada de un vaso de leche fría o un champurrado caliente. Si sobra, guarda en la nevera: al día siguiente está aún más buena.
