
Un tren japonés alcanza los 603 km/h y podría unir Madrid con Barcelona en 75 minutos
En un avance tecnológico sorprendente, Japón ha desarrollado el Maglev superconductor, un sistema que permite a los trenes flotar sobre las vías mediante levitación magnética. Este sistema ha permitido que un prototipo japonés alcance la velocidad récord de 603 km/h.
La implementación de esta tecnología en Japón, específicamente en la futura línea Chuo Shinkansen, sirve de referencia para trenes de alta densidad en otros puntos del planeta. Por ejemplo, de aplicarse una infraestructura similar en la península ibérica, el trayecto entre Madrid y Barcelona se reduciría a una fracción del tiempo actual.
Según proyecciones basadas en datos de National Geographic, si un tren del modelo Maglev Serie L0 operase en suelo español, el viaje entre Madrid y Barcelona se completaría en apenas 75 minutos. Eso reduciría a menos de la mitad los tiempos que registran actualmente los servicios más veloces de la red ferroviaria española.
¿Cómo funciona el Maglev?
El Maglev no utiliza ruedas de acero sobre raíles una vez que coge velocidad. Basados en la información de Japan Rail Pass, estos trenes emplean un sistema de suspensión electrodinámica (EDS) con bobinas de metal en forma de ocho. Al superar los 150 km/h, la fuerza magnética eleva el convoy unos 100 milímetros, lo que permite que el tren bala alcance los citados 603 km/h sin el freno que supone el contacto físico con la vía.
Viabilidad en España
La realidad financiera supone un freno difícil de ignorar para exportar el modelo a Europa. La construcción de la línea Chuo Shinkansen, que conectará Tokio con Nagoya y posteriormente con Osaka, requiere una inversión de aproximadamente 55.000 millones de euros. Esta cifra representa cinco veces el presupuesto anual del Ministerio de Transportes en España para el ejercicio 2025.
Desafíos y futuro
La viabilidad económica en el continente europeo se complica por factores críticos como el consumo energético, que es sensiblemente superior al de un tren convencional, y una menor capacidad de pasajeros por trayecto para garantizar el equilibrio financiero del servicio. Sin embargo, en Estados Unidos ya se estudian proyectos basados en la tecnología de la Compañía del Ferrocarril del Japón Central.
