
Los centros de datos crean islas de calor que llegan a 6 millas de distancia
Los centros de datos, esas enormes instalaciones que albergan servidores y procesan información, están bajo escrutinio público debido a su impacto en el medio ambiente. Además de consumir grandes cantidades de agua y electricidad, y aumentar los precios de la energía, ahora se ha descubierto que también generan islas de calor que pueden llegar a 6 millas de distancia.
Un estudio reciente encontró que estos centros de datos disipan tanto calor que crean microclimas locales que pueden afectar a más de 340 millones de personas en todo el mundo. Esto se debe a que la tierra en las áreas circundantes se ha calentado en un promedio de 2 grados Celsius desde que los centros de datos comenzaron a operar.
¿Qué son las islas de calor?
Las islas de calor son áreas urbanas que experimentan temperaturas más altas que las zonas rurales cercanas debido a la concentración de edificios, asfalto y otras infraestructuras que atrapan el calor. Esto puede provocar aumentos de temperatura de 1 a 7 grados Fahrenheit durante el día.
Los investigadores utilizaron plataformas de detección remota para medir las temperaturas de la superficie terrestre en áreas cercanas a centros de datos de inteligencia artificial. Encontraron que la tierra en estas áreas se había calentado en un promedio de 2 grados Celsius desde que los centros de datos comenzaron a operar.
Impacto en las comunidades
El estudio advierte que el efecto de isla de calor de los centros de datos podría tener un impacto significativo en las comunidades y el bienestar regional en el futuro. Los investigadores señalan que algunas zonas con alta concentración de centros de datos, como la región de Bajio en México, la provincia de Aragón en España y el noreste de Brasil, han registrado aumentos notables de temperatura.
Soluciones
Los investigadores proponen soluciones tanto en hardware como en software. En el lado del hardware, se podrían utilizar avances en tecnología de semiconductores y materiales energéticos para abordar parte de esta carga de calor. En el lado del software, los desarrolladores podrían redefinir la forma en que crean sistemas de inteligencia artificial, enfocándose en integrar requisitos de eficiencia energética y sostenibilidad como parte central del diseño.
