la tortuga ibérica vence a la invasora en Valencia y recupera su hábitat

la tortuga ibérica vence a la invasora en Valencia y recupera su hábitat

  • LunaVortex
  • Mayo 12, 2026
  • 4 minutos

En el río Magro, en la provincia de Valencia, un equipo de voluntarios ha descubierto que la tortuga ibérica está recuperando terreno frente a la tortuga de Florida, una especie invasora que llegó a España como mascota y fue liberada en la naturaleza.

Durante varias semanas, ocho participantes instalaron trampas flotantes en el tramo del Marquesat (entre Catadau, Llombai y Alfarb) y revisaron los dispositivos siete jornadas. En la última campaña se capturaron diez ejemplares autóctonos (siete machos y tres hembras) y no se encontró ni una sola tortuga invasora.

Este resultado contrasta con campañas anteriores, en las que se habían localizado 20 y 17 galápagos de Florida en el mismo tramo. La ausencia de la invasora indica un cambio claro en la dinámica poblacional.

En octubre de 2024 una fuerte dana modificó el cauce del Magro, pero la población de tortuga ibérica ha mantenido una presencia estable, demostrando su capacidad de adaptación a un hábitat transformado.

Para distinguirlas, la tortuga ibérica tiene un caparazón de tonos oscuros, una pequeña mancha clara detrás del ojo y líneas finas en el cuello. La tortuga de Florida muestra una mancha roja o amarilla a los lados de la cabeza, un caparazón más vivo con dibujos marcados y un borde posterior ligeramente dentado.

Además, la invasora crece más rápido, alcanza mayor tamaño y tiene un comportamiento más agresivo, desplazando a las autóctonas de los lugares donde toman el sol. Su dieta más amplia también altera el equilibrio del ecosistema, pues consume plantas acuáticas y pequeños animales.

La expansión del galápago de Florida ha reducido el espacio disponible para especies locales como la tortuga ibérica y la Emys orbicularis, y su presencia afecta la cadena trófica al devorar peces, anfibios e invertebrados. También puede transmitir bacterias como la salmonela y actuar como vector de parásitos.

Las administraciones han prohibido el comercio de la tortuga de Florida y llevan a cabo campañas de retirada, aunque erradicarla por completo sigue siendo complicado porque siguen apareciendo ejemplares liberados ilegalmente.

¿por qué la tortuga ibérica está ganando terreno?

Los últimos datos del proyecto Emys muestran diez tortugas ibéricas capturadas y ninguna invasora, lo que sugiere que la especie autóctona está recuperando su espacio en el río Magro.

El trabajo conjunto de voluntarios y ayuntamientos, con trampas flotantes y un seguimiento constante, ha permitido controlar la presencia de la tortuga de Florida.

el plan secreto de los voluntarios para expulsar a la invasora

Ocho personas instalaron trampas durante siete jornadas en el tramo del Marquesat, entre Catadau, Llombai y Alfarb, y revisaron cada captura, asegurándose de que solo aparecieran tortugas ibéricas.

En campañas anteriores se habían encontrado hasta 20 galápagos de Florida, pero ahora la ausencia de la invasora indica que el método está funcionando.

cómo reconocer a la tortuga ibérica y a la de Florida

La tortuga ibérica tiene un caparazón oscuro, una pequeña mancha clara detrás del ojo y líneas finas en el cuello. La invasora muestra una mancha roja o amarilla a los lados de la cabeza y un caparazón con colores vivos y bordes dentados.

Además, la invasora crece más rápido, es más agresiva y su dieta incluye desde plantas hasta pequeños animales, lo que le permite dominar zonas sin control.