
cómo salvaron a las tortugas galápagos con francotiradores y cabras GPS
Las tortugas galápagos son un símbolo de la evolución, pero también son clave para el ecosistema de las islas.
En los siglos XVI‑XVII se introdujeron cabras, cerdos y burros que se multiplicaron sin control. En Isabela, Santiago y Pinta llegaron a ser decenas de miles, destruyendo bosques, sombra y fuentes de agua, esenciales para las tortugas, sobre todo en la estación seca.
Ante esta amenaza, la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional lanzaron el Proyecto Isabela. El objetivo era erradicar los mamíferos invasores para que el hábitat de las tortugas pudiera recuperarse.
Se usaron helicópteros y francotiradores para cazar a las cabras en zonas inaccesibles. En los primeros meses se eliminó alrededor del 90 % de la población en algunas islas, frenando la degradación del entorno.
Cuando quedaron algunas cabras esquivas, se creó el método de las cabras “Judas”: hembras capturadas, esterilizadas y equipadas con collares GPS. Al ser liberadas buscaban a otras cabras, y los equipos seguían su señal para localizar los últimos focos.
Entre 1997 y 2006 se erradicaron más de 150 000 cabras, además de cerdos y burros. Las islas declararon libres de mamíferos invasores, los bosques y matorrales volvieron a crecer y las tortugas recuperaron zonas clave para alimentarse y reproducirse.
el plan extremo que usó helicópteros
El proyecto empleó helicópteros para sobrevolar áreas inaccesibles y francotiradores entrenados que abatían grupos de cabras. En pocos meses se redujo la población en un 90 % en algunas islas, evitando que los animales se dispersaran.
las cabras “judas” con gps: el truco maestro
Las cabras supervivientes aprendieron a evadir los helicópteros. Para encontrarlas, se capturaron hembras, se les puso un collarGPS y se liberaron. Al buscar a su manada, los equipos seguían la señal y localizaban los últimos ejemplares.
Este método se repitió cientos de veces, siempre dejando viva a la cabra “Judas” para seguir el rastreo.
resultados: tortugas felices y bosques renacidos
Tras la erradicación de más de 150 000 cabras y otros mamíferos, los bosques y matorrales volvieron a crecer, reaparecieron especies vegetales endémicas y se recuperaron zonas de alimentación para las tortugas galápagos.
El éxito del proyecto lo ha convertido en un modelo internacional para restaurar ecosistemas insulares amenazados por especies invasoras.
