
la rotonda más loca de inglaterra tiene siete círculos y funciona sin accidentes graves
Imagina una rotonda dentro de otra rotonda… y dentro otras cinco más. Ahora suma que unas giran a la derecha y otras a la izquierda. Parece sacado de un videojuego, pero existe en Swindon, Inglaterra, y lleva más de 50 años funcionando sin accidentes graves.
Se llamaThe Magic Roundabout y es tan famosa que hasta venden camisetas con su forma. Confluyen seis calles principales y aguanta 6.200 coches por hora, 1.200 más que el antiguo diseño de dos rotondas gemelas que había antes.
[youtube=gtWzGyBEh64]
¿cómo se conduce en este laberinto de asfalto?
El truco está en leer el suelo. Cinco pequeñas rotondas orbitan alrededor de una central. En el anillo grande y en las cinco pequeñas se circula en sentido horario (como en el resto del Reino Unido). Pero en la rotonda central la cosa cambia: se gira en sentido antihorario, igual que en España.
Los ceda el paso pintados deciden quién tiene prioridad. Además, hay carriles reservados para salir rápido, como en las turborrotondas españolas. Autobuses, camiones y coches normales lo usan a diario sin drama… una vez que saben el truquillo.
de accidentes crónicos a una de las rotondas más seguras
Antes del cambio los atascos eran normales y los choques también. Desde 1972 solo se han contabilizado 14 accidentes graves en 25 años y unos 100 leves, cifras ridículas si comparamos con el 10 % de siniestros que ocurren en rotondas en España.
El dato flipa: entre 2015 y 2019 España registró 45.000 accidentes en glorietas con más de 300 fallecidos. La “pesadilla” inglesa, en cambio, se ha convertido en un ejemplo de seguridad vial que estudian ingenieros de todo el mundo.
turismo, canciones y hasta souvenirs
La rotonda es el monumento estrella de Swindon. Hay postales, tazas y hasta una canción de Kylie Minogue que lleva su nombre. Muchos conductores llegan solo para cruzarla, grabar el momento y subirlo a redes.
Aunque suene raro, en una encuesta de 2007 quedó en el puesto 7 de las intersecciones más temidas del país. El miedo dura lo que tarda en entenderse: una vez dentro, el tráfico fluye y el cruce deja de ser un juego de mesa para convertirse en un viaje rápido y seguro.
