
meta se rinde al código abierto con sus nuevos modelos de inteligencia artificial
Meta ha decidido compartir sus nuevos modelos de inteligencia artificial con todo el mundo. La compañía invertirá más de 600 000 millones de dólares en este proyecto y, aunque sus anteriores lanzamientos no han triunfado, ahora apuesta por el código abierto para recuperar terreno frente a la competencia.
El equipo lo lidera Alexandr Wang, creador de Scale AI, una empresa que Meta compró para mejorar sus algoritmos. Los próximos modelos se podrán usar bajo licencia, aunque parte del sistema se mantendrá privado por seguridad. La jugada busca que otras empresas adopten su tecnología y así ganar influencia en el sector.
¿Por qué meta cambia de estrategia ahora?
Meta lleva tiempo intentando colocarse a la altura de rivales como OpenAI, pero sus lanzamientos no han convencido. El modelo LLaMA 4 falló los objetivos el año pasado y los usuarios apenas lo utilizan. La compañía prefiere compartir el código para que otros desarrolladores lo mejoren y, de paso, ahorrarse el coste de entrenar un modelo desde cero.
Además, la tendencia en el sector apunta al open source. Herramientas como Cursor ya han demostrado que partir de un modelo público puede ser más barato y rápido que crear uno propio. Meta quiere ser el gigante que facilite esa base.
El plan de 600 000 millones que puede salvar a zuckerberg
El consejero delegado ha prometido desembolsar la friolera de 600 000 millones de dólares en infraestructura y desarrollo de IA. Parte de ese dinero se destinará a construir nuevos centros de datos y chips diseñados por la propia compañía. El objetivo es tener listos los primeros modelos de código abierto antes de 2026.
Si la jugada funciona, Meta podría cobrar licencias a empresas que usen su tecnología y dejar de depender de sus anuncios. Sin embargo, el reto principal sigue siere que el modelo funcione bien; de lo contrario, nadie lo adoptará.
¿Qué riesgos corre meta si su modelo sigue sin funcionar?
Aunque la idea suena bien, el peligro es que el nuevo sistema también decepcione. Meta ya retrasó el lanzamiento del mes pasado porque los resultados no eran buenos. Si vuelve a fallar, Alexandr Wang podría convertirse en el cabeza de turco y Zuckerberg saldría indemne.
Por ahora, la empresa mantiene la expectativa alta. Si consigue un modelo potente y abierto, podría ganar aliados y desbancar a los suscriptores de pago de la competencia. Si no, habrá tirado 600 000 millones a la basura y seguirá en la cola de la carrera por la inteligencia artificial.
