
España se prepara para el invierno con una estrategia energética que la aísla del pánico europeo gracias a un pacto con Argelia
En un contexto de tensiones geopolíticas y crisis energética global, España se prepara para afrontar el próximo invierno con una estrategia energética que la aísla del pánico que afecta a Europa. Los precios del gas europeo han subido más de un 70% debido a los ataques iraníes en Qatar y el cierre del estrecho de Ormuz. Sin embargo, España ha logrado asegurar su suministro energético gracias a un pacto con Argelia, que no solo garantiza el volumen necesario sino que también ofrece una factura energética con un 'descuento' estratégico.
La estrategia de blindaje energético de España
El Gobierno de España ha activado un 'Plan B' para mantener los precios de la energía a raya, centrándose en Argelia como socio estratégico para consolidar su escudo energético. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se ha reunido con su homólogo argelino y el presidente Abdelmayid Tebune para reforzar la asociación estratégica bilateral en materia energética.
El objetivo es aumentar el volumen de suministro de gas a través del gasoducto submarino Medgaz en un 10%, lo que supondría 1.000 millones de metros cúbicos adicionales al año. Esto se complementa con los contratos de suministro a largo plazo entre Naturgy y Sonatrach, la empresa estatal argelina.
La alianza estratégica con Argelia
La relación entre España y Argelia se ha fortalecido después de una crisis diplomática en 2022. A pesar de esto, Argelia ha seguido siendo un suministrador fiable de gas para España. La cooperación entre ambos países va más allá del gas, explorando oportunidades en infraestructuras y energías renovables, como la energía solar y el hidrógeno verde.
El contexto europeo: Italia en la búsqueda de gas
Italia también busca asegurar su suministro de gas en Argelia, con la primera ministra Giorgia Meloni firmando acuerdos con Sonatrach. Sin embargo, el gasoducto TransMed que une Argelia con Italia ya opera a máxima capacidad, lo que limita la capacidad de Italia para importar gas adicional.
