
robot agrícola con IA que arranca maleza y ahorra herbicidas
Una startup israelí ha creado RHIC, un robot agrícola con inteligencia artificial que piensa como un agricultor y arranca la maleza sin usar químicos.
El robot genera en tiempo real un modelo 3D del campo, detecta las malezas y, mediante su sistema mecánico, las elimina de forma localizada, reduciendo al mínimo el uso de herbicidas.
Una unidad de RHIC puede hacer el trabajo de hasta 20 operarios, lo que baja los costes de mano de obra. Además, los agricultores pueden ahorrar en herbicidas y aumentar el rendimiento entre 10% y 20%.
El método también mejora la salud del suelo: la perturbación del terreno se reduce un 70% y la retención de agua sube un 20%. La eficacia en eliminar malezas llega al 85%, con un retorno de inversión en una o dos campañas.
Con la regulación europea cada vez más estricta sobre agroquímicos, AgriPass Robotics ha firmado una alianza con el grupo italiano FYELD para validar la tecnología en Europa y está estudiando su expansión a América Latina, donde países como Argentina pueden beneficiarse.
cómo funciona el robot que imita al agricultor
RHIC usa la tecnología AST (Adaptive Selective Tilling) en tres fases: aprendizaje, decisión y acción. Primero crea un modelo tridimensional del terreno en tiempo real, sin mapas previos.
Después analiza cada planta y maleza de forma individual y decide la mejor manera de actuar sin dañar el cultivo principal.
Finalmente, su mecanismo mecánico arranca la maleza de forma localizada, evitando o reduciendo al máximo los herbicidas.
cuánto dinero y recursos puede ahorrar en el campo
Una sola unidad sustituye a hasta 20 operarios, lo que disminuye notablemente los costes laborales.
Los agricultores reportan una reducción del uso de herbicidas y un aumento del rendimiento entre 10% y 20%. La perturbación del suelo baja un 70% y la retención de agua mejora un 20%.
La eliminación de malezas alcanza una eficacia del 85%, lo que permite recuperar la inversión en una o dos campañas.
¿qué pasa con su expansión a europa y américa latina?
Ante la normativa europea más estricta sobre agroquímicos, la empresa ha firmado una alianza con el grupo italiano FYELD para validar la tecnología en condiciones reales.
Al mismo tiempo, estudia su llegada a América Latina, donde países como Argentina, con gran peso agrícola, podrían adoptar el robot para mejorar la sostenibilidad y la productividad.
