
¿puede un agujero negro desaparecer? la teoría que sorprende
Durante años se creyó que los agujeros negros solo podían crecer, pues nada escapaba de su atracción. Stephen Hawking cambió esa idea al proponer que, gracias a la radiación de Hawking, los agujeros negros pierden energía y, poco a poco, se evaporan.
Esta pérdida de energía implica también una pérdida de masa (E=mc²), lo que lleva a que, tras muchísimos años, el agujero negro pueda «desaparecer». El problema surgió: la información que había absorbido ¿a dónde va?
Un equipo eslovaco simuló un modelo de 7 dimensiones usando la teoría Einstein‑Cartan, que incluye la torsión del espacio‑tiempo. Descubrieron que, cuando la densidad del agujero negro aumenta, la torsión genera una fuerza repulsiva que frena la evaporación.
El proceso deja un remanente estable con una masa de 9×10⁻⁴¹ kg. Aun siendo diminuto, ese remanente puede contener toda la información del agujero negro original; para uno del tamaño del Sol, la capacidad sería de aproximadamente 1,515×10⁷⁷ qubits.
¿por qué los agujeros negros pueden evaporarse?
Según la teoría cuántica, el vacío está lleno de pares partícula‑antipartícula que aparecen y desaparecen. Si uno de esos pares se forma cerca del horizonte de sucesos, la partícula puede ser engullida mientras su compañera escapa, robando energía al agujero negro. Esa pérdida de energía se traduce en radiación de Hawking y, con el tiempo, en una reducción de masa.
el experimento de 7 dimensiones que detuvo la desaparición
Los investigadores añadieron tres dimensiones extra a los habituales cuatro (espacio y tiempo) y aplicaron la teoría Einstein‑Cartan, que permite que el espacio‑tiempo se torsione. En esas condiciones, la densidad extrema del agujero negro genera una fuerza repulsiva que contrarresta la gravedad y detiene la evaporación.
el pequeño remanente que guarda toda la información
El resultado es un remanente con una masa de 9×10⁻⁴¹ kg, pero capaz de almacenar la información completa del agujero negro original. Para un agujero negro solar, eso equivale a unos 1,515×10⁷⁷ qubits, resolviendo la famosa paradoja de la información.
