
plantas mineras: cómo extraen talio del suelo
Un equipo de científicos australianos ha demostrado que algunas verduras de la familia de las brasicáceas, como el kale, el brócoli o la coliflor, pueden actuar como plantas mineras y extraer del suelo el metal pesado talio.
El estudio muestra que el kale concentra el talio en los bordes de sus hojas y cerca de los haces vasculares, formando cristales de cloruro de talio de unos 5 µm que se alinean a lo largo de los nervios internos.
El talio es extremadamente escaso y su precio ronda los 8800 €/kg. Se utiliza para fabricar superconductores, vidrios ópticos y componentes médicos, por lo que una sola hectárea de estas verduras podría generar miles de euros al año.
Sin embargo, los niveles de talio encontrados en el kale pueden llegar a 6280 µg/g, muy por encima de los límites seguros para el consumo humano, lo que plantea un dilema entre fitominería sostenible y la seguridad alimentaria.
¿cómo extraen las verduras el talio?
Las hortalizas de la familia brassicaceae activan un proceso llamado hiperacumulación, que les permite absorber y concentrar talio en sus tejidos sin morir.
En el kale, el metal se deposita en forma de pequeños cristales de cloruro de talio (≈5 µm) en los márgenes de las hojas y cerca de los haces vasculares, creando “depósitos” visibles bajo el microscopio.
el talio: ¿por qué vale tanto?
Este metal escaso tiene un precio de alrededor de 8800 €/kg y es esencial para la fabricación de superconductores, vidrios ópticos y dispositivos médicos avanzados.
Gracias a su alta demanda, los agricultores podrían obtener ingresos de miles de euros por hectárea al cosechar verduras que actúan como mineras.
riesgos y oportunidades de comer estas plantas
Los niveles de talio detectados en el kale pueden alcanzar los 6280 µg/g, muy superiores a los límites permitidos para la alimentación humana, lo que genera una seria amenaza de intoxicación.
Por eso se plantea separar los cultivos: en zonas contaminadas se usarían para extraer el metal, mientras que en terrenos agrícolas se buscaría evitar su absorción para proteger la seguridad alimentaria.
