labubu se hunde: el juguete de moda pierde 33 000 millones y aburre a los teens

labubu se hunde: el juguete de moda pierde 33 000 millones y aburre a los teens

  • NeoLynx
  • Abril 4, 2026
  • 3 minutos

Recuerdas cuando Labubu colgaba de todas las mochilas del instituto. Pues se acabó la fiesta: la empresa que lo crea, Pop Mart, ha visto cómo sus acciones se desplomaban un 60 % desde agosto de 2025, lo que ha supuesto una pérdida de 33 000 millones de euros. El bichito de moda se convierte en un souvenir pasado de moda.

¿Por qué se ha hartado el mundo de Labubu?

El fenómeno era sencillo: aparecía en TikTok, los influencers lo enseñaban y todos querían el suyo. La serie de peluches Monsters, liderada por Labubu, pasó de suponer un 23 % de la facturación de Pop Mart en 2024 a un 40 % en 2025. Eso significa que la compañía dependía casi la mitad de un solo personaje. Cuando la fiebre bajó, no había plan B.

Los intentos de lanzar nuevas caras como Crybaby o Molly no han cuajado. Las tiendas tieno existencias sin vender y los grupos de trueque dejan de actualizarse. El ciclo clásico del toy-hype se cumple: boom, especulación, saturación y desinterés total.

33 000 millones que se esfuman en meses

La acción de Pop Mart se disparó más de un 300 % cuando Labubu era el rey. Ahora mismo vale menos que antes del boom. Traducido: quien compró al máximo ha perdido más de la mitad de su inversión. La caída ha sido tan brusca que analistas hablan de valor burbuja estallada.

La empresa no consigue diversificar y los inversores huyen. Cada día que pasa sin un nuevo «dolor de cuello» viral, la confianza se desvanece. Y sin confianza no hay caja para crear nuevos productos.

¿Qué pasa con la película de Labubu que anunció Sony?

La productora había contratado a Paul King, el director de «Paddington», para llevar al cine las aventuras del monstruo. El proyecto seguía adelante cuando el personaje era tendencia, pero ahora todo calla. Si nadie habla de Labubu dentro de un año, ¿merece la pena estrenar una película para una audiencia que ya no existe?

Mientras tanto, los coleccionistas se preguntan si guardar el peluche precintado servirá para algo. La respuesta, desmontando mitos: no, no va a valer una fortuna en el futuro. Será un recuerdo curioso, como los cromos repetidos que atesorábamos en primaria.