Un nuevo proceso convierte plástico en combustible de forma rentable

Un nuevo proceso convierte plástico en combustible de forma rentable

  • CrimsonEcho
  • Abril 23, 2026
  • 2 minutos

Un equipo de científicos del laboratorio nacional Oak Ridge ha logrado convertir bolsas de plástico y tablas de cocina en gasolina y diésel de manera rentable y sin necesidad de recurrir a altas temperaturas ni materiales caros.

El problema del plástico es que es uno de los materiales más difíciles de reciclar de forma rentable. El polietileno, que compone las bolsas del supermercado, los envases de plástico blanco o las tablas de cortar de cocina, acumula millones de toneladas en vertederos cada año.

El problema del plástico

El plástico es uno de los materiales más difíciles de reciclar de forma rentable. El polietileno, que compone las bolsas del supermercado, los envases de plástico blanco o las tablas de cortar de cocina, acumula millones de toneladas en vertederos cada año.

Hasta ahora, la única forma técnicamente viable de convertirlo en combustible era mediante un proceso llamado pirólisis, que requiere calentar el material a temperaturas de entre 450 y 500 grados Celsius. Un proceso costoso, energéticamente ineficiente y difícil de escalar a nivel industrial.

El nuevo proceso

Los investigadores del Oak Ridge National Laboratory han apostado por un camino distinto: introducir el plástico en una mezcla de sales fundidas con cloruro de aluminio, que actúa al mismo tiempo como disolvente y como catalizador.

La clave está en que los átomos de aluminio de la mezcla se unen al polímero y generan zonas de alta acidez que rompen las largas cadenas moleculares del plástico en fragmentos más pequeños, los cuales se transforman en moléculas propias de la gasolina o el diésel.

Y todo ello a menos de 200 grados Celsius, una temperatura equiparable a la de un horno doméstico convencional.

Ventajas del nuevo proceso

El proceso prescinde de tres elementos que encarecen y complican los métodos tradicionales: catalizadores de metales nobles, disolventes orgánicos y aporte externo de hidrógeno.

Según los investigadores, el rendimiento en gasolina alcanza aproximadamente el 60% en condiciones moderadas, un resultado que califican de prometedor para su futura aplicación industrial.