
el motor w10 que volkswagen ocultó dentro de un bmw m5
En los años 2000 Ferdinand Piëch, el jefe de Volkswagen, decidió crear un motor W10 de gran potencia.
Para probarlo compró un BMW M5 E39, le quitó el V8 y le instaló el prototipo de W10, que podía generar entre 456 y 507 CV y 550 Nm de par.
El coche quedó tan bien acabado que Piëch lo usó a diario durante una temporada, aunque no tenía ABS ni electrónica moderna.
El proyecto se mantuvo en secreto; muchos pensaban que el prototipo había desaparecido. Hace unos meses, el belga GDM Motors lo puso a la venta sin revelar el precio.
el motor w10: la bestia que nunca salió
Volkswagen quería un motor W10 combinando dos V5 como los del Golf y el Toledo. El bloque quedó entre 456 y 507 CV y 550 Nm.
Al no tener un coche propio para montarlo, la solución fue “robar” un BMW M5 y adaptarlo.
cómo quedó el bmw m5 con el w10
El prototipo mantenía la apariencia exterior del M5, pero bajo el capó llevaba el motor de diez cilindros integrado sin cables a la vista.
Aunque carecía de ABS y de cualquier control electrónico, la calidad de los materiales (fibra de carbono) permitía usarlo a diario.
qué pasó con la bestia después del secreto
El coche permaneció oculto hasta que GDM Motors lo sacó a la venta, sin publicar su precio, y los medios mostraron fotos del interior y del motor.
Hoy es un objeto de culto entre los amantes de la ingeniería automovilística.
