
macarrones con tomate que saben a gloria: el truco de la abuela sin chorizo
¿Te apuntas a unos macarrones con tomate que saben a más? Hay un truco de la abuela que lo cambia todo y no necesita chorizo, pimiento ni complicaciones. Solo un ingrediente que seguro tienes en la despensa y que convierte el plato más básico en un hit de sabor.
el ingrediente secreto que hace magia
Se trata de una cucharadita de paté o foie que se disuelve en la salsa de tomate. No parece gran cosa, pero al mezclarse con la carne y el tomate crea un fondo de sabor ultra cremoso que engancha. Es el tipazo de la abuela que siempre acierta sin medir.
La gracia está en que el paté no domina, solo redondea. Aporta un punto cremoso y umami que hace que el tomate sepa más tomate y la carne más jugosa. Prueba una cucharada cuando esté la salsa reduciendo y verás cómo cambia el color y el aroma.
receta exprés para 4 amantes de la pasta
Primero cuece 500 g de macarrones en agua con sal y una hoja de laurel. Mientras, sofríe 400 g de carne picada (media ternera y media cerdo) con un chorrito de aceite. Cuando esté dorada, añade 400 g de tomate triturado y deja que se junte todo.
En otro cazo prepara una bechamel ligera: derrite 2 cucharadas de mantequilla, añade 1 cucharada de harina, tuesta un poco y ve añadiendo ½ litro de leche sin parar de remover. Salpimenta y listo.
monta el plato y al horno
Mezcla la pasta escurrida con la salsa de tomate y carne. Añade el truco de la abuela: una cucharadita de paté y remueve hasta que desaparezca. Coloca todo en una fuente, cubre con la bechamel y queso rallado generoso.
Gratina 7 minutos en el horno fuerte hasta que esté burbujeante y dorado. Sacúdelo un poco para que la capa crujiente se rompa y sirve calentito. Verás cómo desaparece antes de que puedas decir ¡macarrones!
