
Japón planea atraer a 60 millones de turistas en 2030 sin colapsar Kioto ni Tokio: su apuesta por el turismo sostenible
Japón ha aprobado su Plan Básico de Turismo 2026-2030 con el reto de crecer del récord actual de 42,7 millones de visitantes a 60 millones en 2030 y elevar el gasto hasta 15 billones de yenes sin saturar ciudades clave como Tokio o Kioto. El Ejecutivo de Sanae Takaichi apuesta por redoblar la tasa turística de 1.000 a 3.000 yenes, diversificar destinos rurales y aplicar nuevas tecnologías para repartir mejor la afluencia.
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Objetivo 60 millones: más turistas, menos aglomeraciones
El Gobierno japonés mantiene la meta fijada en 2016 de alcanzar 60 millones de visitantes extranjeros en 2030, un 40,5 % más que en 2025. La clave está en que esos turistas generen 15 billones de yenes de gasto, casi un 60 % más que el año pasado, sin concentrarse en las mismas zonas. Para lograrlo, Tokio ampliará de 47 a 100 las prefecturas con planes contra la masificación y redoblará la tasa turística que pagan los viajeros al entrar al país.
La estrategia busca convertir el turismo en una industria estratégica sostenible que traslade riqueza a regiones menos visitadas y reduzca la presión sobre infraestructuras ya saturadas. El plan contempla además limitar flotas de autocares, restringir accesos puntuales y promover tarifas diferenciadas entre residentes y extranjeros.
De Kioto a la ruralidad: Japón quiere descongestionar sus iconos
Experiencias recientes como la valla instalada en Fujikawaguchiko para bloquear fotos del Monte Fuji o la prohibición de turistas en el barrio de las geishas en Kioto han evidenciado el malestar local. El nuevo documento gubernamental propone diversificar la demanda hacia zonas rurales, mejorar el transporte interregional y potenciar productos como el turismo gastronómico o deportivo para repartir visitantes.
Además, se combatirá la proliferación de alojamientos sin licencia que aumentan la capacidad sin control y se reforzará la cooperación entre turismo, transporte y desarrollo urbano para evitar congestiones en carreteras y espacios públicos.
Tecnología y mercados occidentales: la apuesta para crecer sin colapsar
Ante el descenso de visitantes chinos tras tensiones diplomáticas, Japón pretende captar más viajeros de Europa y EE.UU. El plan prevé invertir en big data, inteligencia artificial y aplicaciones móviles que gestionen flujos en tiempo real, ofrezcan rutas alternativas y dinamicen precios según afluencia.
El incremento del gasto por turista se fija en más del 9 % anual mediante experiencias premium y productos locales. Así, el país espera demostrar que es posible crecer en visitantes y beneficios sin sacrificar la calidad de vida de sus ciudadanos ni la conservación de su patrimonio.
