
inflación 2026: ¿qué pasaría si sigue subiendo?
En la década de los 70 la inflación se disparó, pasando del 6 % al 15 % en pocos años, lo que provocó que la gente se preocupara por el coste de la vida.
En enero de 1978 el índice de precios al consumidor alcanzó 187,2, lo que significaba una tasa anual del 11,9 %. Un político de la época advirtió que, si la inflación se mantenía en un 6 % “subyacente”, los precios podrían multiplicarse 16 veces para 2026.
Según esos cálculos, un par de zapatos de 15 $, una televisión a color de 700 $ o un coche de 5 000 $ costarían 240 $, 11 200 $ y 80 000 $ respectivamente en 2026, y un salario de 10 000 $ subiría a 160 000 $.
En la realidad, 15 $ de 1978 equivalen a unos 78 $, la TV a 700 $ a 3 660 $, y el salario medio de 15 060 $ pasaría a 78 742 $. El salario medio actual ronda los 62 000 $, mientras que el pago inicial medio de una vivienda supera los 78 000 $, lo que equivale a más de 40 años de cafés de 5 $.
¿qué mostraba la inflación de los 70?
Durante los años setenta la inflación subió del 6 % al 15 %, y el índice de precios alcanzó 187,2 en 1978, con una tasa anual del 11,9 %.
Ese escenario hizo que muchos temieran que los precios se dispararan sin control.
¿cuánto podrían costar las cosas en 2026 si la inflación siguiera al 6 %?
Con una tasa constante del 6 % los precios se duplicarían cada 12 años, se cuadruplicarían en 24 y serían 16 veces mayores en 48 años, es decir, en 2026.
- Zapatos de 15 $ → 240 $
- Televisor de 700 $ → 11 200 $
- Coche de 5 000 $ → 80 000 $
- Salario de 10 000 $ → 160 000 $
¿qué dice la realidad frente a esas predicciones?
Los 15 $ de 1978 equivalen a unos 78 $ hoy, y la TV de 700 $ costaría alrededor de 3 660 $, mucho menos que los 11 200 $ estimados.
El salario medio de 1978 (15 060 $) se ajusta a unos 78 742 $ actuales, mientras que el salario medio actual está cerca de 62 000 $, lo que explica la sensación de estancamiento.
El pago inicial medio de una vivienda supera los 78 000 $, equivalente a más de 40 años de cafés de 5 $, mostrando que, aunque algunos lujos han bajado de precio, la vivienda sigue siendo inaccesible.
