La infancia marca a los adultos con dos recuerdos clave

La infancia marca a los adultos con dos recuerdos clave

  • CrimsonEcho
  • Junio 1, 2026
  • 2 minutos

La infancia es una etapa crucial que puede dejar huellas profundas en la vida de los adultos. Según la psicología, hay dos recuerdos de la infancia que pueden marcar para siempre a las personas.

El primero se relaciona con sentirse querido y protegido por los padres o cuidadores. Cuando un niño se siente acompañado y valorado, desarrolla una mayor sensación de seguridad emocional y confianza.

Por otro lado, las experiencias negativas de rechazo emocional, abandono o humillación también pueden tener un impacto duradero en la vida adulta. Estos recuerdos pueden influir en la percepción que una persona tiene de sí misma y en la forma en que se relaciona con otras personas.

La importancia de sentirse querido en la infancia

La teoría del apego sostiene que el vínculo emocional creado por los padres durante la infancia influye directamente en la vida de los adultos. Cuando un niño se siente querido, protegido y escuchado, suele desarrollar una mayor sensación de seguridad emocional y confianza.

Estos recuerdos positivos no tienen por qué estar ligados a grandes acontecimientos durante la niñez. A menudo se van construyendo por sentirse acompañados durante momentos difíciles o por recibir afecto constante.

El impacto del rechazo emocional en la infancia

Las experiencias negativas de rechazo emocional, abandono o humillación pueden tener un impacto duradero en la vida adulta. Los psicólogos reafirman que el cerebro infantil es especialmente sensible a las situaciones de vergüenza, miedo o desprotección porque todavía se encuentra en desarrollo.

Estos recuerdos pueden influir durante años en la percepción que tiene una persona de sí misma y en la forma en que se relaciona con otras personas. Muchos adultos que tienen problemas de autoestima, miedo al rechazo o necesidad constante de aprobación suelen arrastrar heridas emocionales que se crearon durante la infancia.

Consecuencias en la vida adulta

Los estudios han demostrado que aquellas personas que han desarrollado un apego seguro durante la infancia suelen presentar mayores niveles de autoestima, relaciones sentimentales o amistades más estables y una mejor capacidad para gestionar conflictos o situaciones de estrés.