
el hospital de fauna salvaje de extremadura duplica su tamaño y protege miles de animales
Los animales forman parte esencial del paisaje español, pero muchos llegan heridos, envenenados o electrocutados sin que nadie los vea. El hospital de fauna salvaje de Villafranca de los Barros (Badajoz) es la diferencia entre la vida y la muerte para ellos.
El centro ha recibido una parcela de 23.000 m² del ayuntamiento, comprada por unos 70.000 euros, lo que duplica la superficie anterior de 15.000 m². Con este espacio extra podrá atender a más animales y lanzar proyectos internacionales.
Álvaro Guerrero, director de AMUS, lo ha llamado «un paso de gigante». Antes estaban constreñidos, sin espacio para desarrollar nuevas líneas estratégicas de conservación.
AMUS nació en 1995 cuando cuatro jóvenes pusieron la primera piedra en un terreno cedido. Hoy trata a más de 2.000 ejemplares al año, ha enviado más de 600 buitres a países donde la especie había desaparecido y sus técnicas de traumatología y ortopedia son referencia internacional.
Los animales que llegan al hospital lo hacen mayormente por causas humanas: electrocuciones, disparos, colisiones con vehículos, envenenamientos y pérdida de hábitat. Entre los que se tratan están los buitres negros, leonados, el quebrantahuesos, el milano real, el alimoche, el águila imperial ibérica, el halcón peregrino, el cernícalo y el lince ibérico. El centro también gestiona la cuarentena sanitaria de linces antes de su reintroducción.
La ampliación permite desarrollar proyectos como el seguimiento GPS de buitres negros, análisis de sangre y plumas para detectar plomo, y necropsias que ayudan a identificar patrones de mortalidad y colaborar con la SEPRONA.
cómo la ampliación del hospital salva miles de animales
Con los nuevos23.000 m², el centro puede atender a más de 2.000 animales cada año, reduciendo la espera y ampliando los tratamientos de traumatología y ortopedia para aves rapaces.
El espacio adicional también permite crear áreas de investigación y laboratorios para proyectos que antes estaban limitados por la falta de terreno.
los héroes alados: los buitres y otras rapaces
AMUS ha enviado más de 600 buitres a Bulgaria, Sicilia, Cerdeña, Francia y Chipre, reintroduciendo especies que habían desaparecido. El milano real ya cuenta con 126 ejemplares liberados gracias al proyecto LIFE Eurokite.
El alimoche y el quebrantahuesos reciben cirugías avanzadas antes de volver a la naturaleza, y el lince ibérico se cuida en cuarentena antes de su reintroducción.
proyectos internacionales que cambian el futuro de la fauna
El centro lleva a cabo el seguimiento GPS de buitres negros y análisis de sangre y plumas para detectar plomo y antibióticos, datos clave para la conservación.
Las necropsias realizadas permiten identificar causas de muerte y colaborar con la SEPRONA y otras administraciones en la protección de la biodiversidad.
