la grazia de sorrentino: política, ética y riesgo

la grazia de sorrentino: política, ética y riesgo

  • CrimsonEcho
  • Abril 10, 2026
  • 2 minutos

El Paolo Sorrentino vuelve con la películaLa Grazia, una obra que combina su estilo visual con una profunda reflexión política.

El director italiano, conocido por su ambición maximalista, vuelve a explorar la relación entre el poder y la ética, esta vez a través de la historia de Mariano De Santis, un presidente con la salud deteriorada que enfrenta la decisión de aprobar una ley de eutanasia.

En la trama, Toni Servillo interpreta al presidente, quien, como jurista, busca la verdad en cada detalle de la legislación, evitando cualquier equívoco.

La película dura solo 5 horas y se centra en el dilema de un líder que debe equilibrar su rol de funcionario público con su deseo de justicia.

Sorrentino utiliza espacios, luces y sombras para dibujar una atmósfera serena pero intensa, y cita el lema latino Virtus in periculis firmior, que sugiere que la virtud se fortalece con el riesgo.

La obra cuestiona la postura de seguridad y la falta de riesgo en la política, mostrando cómo la cautela puede desactivar el servicio público.

Con su formalismo y una ligera dosis de humor, la película se presenta como una pieza sobresaliente y estimulante del cine contemporáneo.

¿Qué hace única a 'La Grazia'?

La película combina la visión estética de Paolo Sorrentino con una trama política que invita a cuestionar la seguridad del poder público.

El dilema del presidente: ¿Eutanasia o vida?

El personaje de Mariano De Santis enfrenta la decisión de aprobar una ley de eutanasia, poniendo en juego su salud y la justicia.

Sorrentino y la política: riesgo y verdad

El director destaca la importancia de la verdad y el riesgo, citando el lema Virtus in periculis firmior para enfatizar que la virtud se fortalece con el peligro.