
Google prometió una IA que crea videojuegos y el sector aún resiente el terremoto bursátil
Dos meses después del anuncio de Project Genie, la IA de Google que prometía crear mundos interactivos a partir de texto o imágenes, las acciones de Take-Two, Roblox y Unity aún no se han recuperado. El miedo a una disrupción acelerada provocó caídas del 10 %, 12 % y 21 %, respectivamente, y la expectativa ha quedado en promesas sin demostración.
El anuncio que hizo temblar a los gigantes del gaming
El pasado mes de enero, Google presentó Project Genie como la puerta de entrada a la creación de videojuegos mediante inteligencia artificial. La propuesta parecía sencilla: escribe o sube una imagen y el sistema genera un mundo interactivo listo para explorar. El efecto en bolsa fue fulminante: Unity se desplomó un 21 %, Roblox cedió más del 12 % y Take-Two cerró con un -10 % en apenas horas. Alphabet, por su parte, tocó máximos anuales en 303,45 euros por acción antes de iniciar un descenso del 17 % que hoy la sitúa en 243,30 euros.
La expectativa generada fue tal que inversores y analistas hablaban del fin de los motores tradicionales. Sin embargo, ningún usuario ha podido probar la herramienta más allá de capturas promocionales, y la falta de resultados reales ha ido enfriando el entusiasmo inicial.
Respuesta corporativa: números y contranarrativa
Take-Tone fue la primera en salir al paso. Sus directivos calificaron la tecnología de Google como "verde" y no competitiva frente a un motor maduro. Para reforzar el mensaje, revisaron al alza su previsión anual hasta los 5.800 millones de euros, lo que provocó un repunte del 5 % fuera de horario de trading.
Roblox optó por la ofensiva tecnológica: lanzó su propio generador de modelos 3D operativos dentro del juego, basado también en IA, y prometió integración inmediata para millones de creadores. Unity, golpeada de lleno, envió a su CEO Matthew Bromberg a explicar que los world models complementan, no sustituyen, a los motores tradicionales, y que la acción real aún requiere herramientas especializadas.
El resacón bursátil que no termina
A día de hoy, las acciones de las tres compañías siguen por los suelos. Take-Two cotiza en 168,75 euros, Roblox en 46,67 euros y Unity se hunde hasta 14,85 euros, todas ellas por debajo de sus cierres previos al anuncio. El susto inicial ha dejado paso a una desconfianza generalizada hacia las promesas de IA aplicada al gaming sin demostración palpable.
Mientras tanto, en conferencias y presentaciones técnicas, la inteligencia artificial sigue siendo la protagonista absoluta, pero los inversores han aprendido a exigir prototipos, no slides. La lección es clara: en la industria del videojuego, un anuncio bomba puede hacer temblar los cimientos, pero solo los resultados jugables y visibles logran levantar la cotización.
