
el glaciar Cerros de la Plaza desaparece: lo que debes saber
En marzo de 2026 el glaciar Cerros de la Plaza dejó de existir, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Tras pasar de 5,5 km² a cero, su desaparición no fue una sorpresa.
Los satélites europeos Copernicus Sentinel‑2 observaron el glaciar cada dos años entre 2016 y 2026, mostrando cómo la masa de hielo se reducía de un amplio manto blanco a pequeños fragmentos y, finalmente, a nada.
Con la extinción de este glaciar, Colombia se queda con solo seis glaciares, y los científicos advierten que, si la tendencia continúa, podrían desaparecer todos antes de 2050.
La pérdida de un glaciar afecta al suministro de agua en la época seca, al hábitat de especies de alta montaña y al equilibrio del ecosistema de los páramos, que ya son de los más vulnerables al cambio climático en el planeta.
¿por qué desapareció el glaciar?
Los glaciares tropicales, como el Cerros de la Plaza, están expuestos a temperaturas cálidas la mayor parte del año. Sin inviernos que acumulen nieve, cualquier aumento de la temperatura media derrite el hielo rápidamente.
Además, su altitud de alrededor de 5.000 m es relativamente baja para mantener hielo estable, y las precipitaciones de nieve han disminuido, reduciendo la acumulación y el albedo que refleja la radiación solar.
¿qué implica la pérdida para el agua?
Los glaciares actúan como reguladores naturales: almacenan agua en invierno y la liberan lentamente en la temporada seca. Sin ellos, los ríos y comunidades que dependen de ese caudal pueden enfrentar escasez.
La flora y fauna de los páramos, adaptadas a un entorno frío y húmedo, también quedan vulnerables, lo que altera la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
¿cuál es el futuro de los glaciares en colombia?
En el siglo XIX Colombia tenía unos 347,9 km² de cobertura glaciar; en 2024 esa cifra cayó a 30,83 km². Desde mediados del siglo XX, al menos 13 glaciares han desaparecido por completo.
Si el ritmo de calentamiento continúa, los seis glaciares que quedan podrían desaparecer antes de 2050, siguiendo la misma tendencia que se observa en toda Latinoamérica.
