
espejos espaciales para iluminar la noche, ¿una idea brillante?
Una empresa de EE UU quiere colocar espejos gigantes en órbita para reflejar la luz del Sol y poder iluminar la Tierra cuando oscurece.
Los reflectores medirían entre 10×10 m y 54×54 m, pero para conseguir solo el 20 % de la potencia solar de día se necesitarían unos 3 000 espejos en el espacio.
Reflect Orbital ha pedido a la FCC permiso para lanzar su primer satélite, llamado EARENDIL-1, y apunta a tener más de 5 000 satélites en 2030 y 50 000 en 2035.
Los astrónomos advierten que miles de objetos brillantes podrían crear contaminación lumínica, desorientar a la fauna que usa las estrellas y generar interferencias en los telescopios, como ya ocurre con los satélites Starlink.
¿por qué lanzar espejos al espacio?
La idea es que la luz reflejada mantenga operativas las granjas solares después del atardecer, ofreciendo energía “limpia” durante la noche.
Para lograrlo, la compañía propone una constelación de cientos de satélites con paneles reflectantes que apuntan al Sol.
los peligros que nadie quiere ver
Los expertos temen que los reflejos saturen el cielo, creando contaminación lumínica que arruine la observación astronómica tanto profesional como amateur.
Además, animales nocturnos y aves migratorias podrían perder su guía estelar, lo que afectaría a la fauna.
el futuro brillante o el caos nocturno
Si la iniciativa avanza, podríamos ver ciudades iluminadas por luz artificial del espacio, pero también perderíamos el cielo oscuro, un patrimonio cultural y científico.
El debate está abierto: ¿valdrá la pena la energía extra a costa de la astronomía y el medio ambiente?
