
pagar por amigos: la nueva moda que promete acabar con la soledad (pero a cambio de dinero)
¿Te aburre salir solo al cine o a cenar? Hay gente que ha convertido esa sensación en un negocio: te acompañan a cambio de dinero. En España, uno de cada cinco jóvenes reconoce sentirse solo, y las empresas han encontrado la forma de ayudarte… si pasas por caja.
Las plataformas de alquiler de amigos se han multiplicado. AlquiFriend te deja elegir edad, sexo y plan: ir de compras, al gimnasio o incluso a una boda. Los precios en Valencia van de 0 a 20 € la hora; cada usuario pone su tarifa.
Otras apps optan por la suscripción mensual. Timeleft organiza cenas de seis desconocidos con gustos parecidos por 20 € al mes; la comida va por tu cuenta. GroupVibe hace lo mismo con brunches y cafés en Madrid y Barcelona.
Si tu pasión es viajar, WeRoad monta grupos con coordinador incluido: eliges fecha y destino y compartes habitación con gente nueva. Mussa, pensada solo para chicas, cuesta 30 € al mes y después cobra cada taller (de 5 € a 60 €).
Japón lleva años en esto: hay empresas que alquilan familiares o parejas falsas para bodas o cenas. El negocio crece porque mucha gente prefiere pagar antes de enfrentar el rechazo social de admitir que está sola.
Cómo funciona el alquiler de amigos (y cuánto te puede costar)
Registrarte es tan fácil como entrar en una app, filtrar por edad y plan, y abrir la cartera. En AlquiFriend puedes encontrar desde estudiantes que no cobran nada hasta personas que piden 20 € por hora. El truco está en leer bien la ficha del «amigo» para saber si busca compartir hobbies o solo ganar dinero.
Si prefieres algo más espontáneo, Timeleft te empareja con cinco desconocidos tras un pequeño test de gustos. La app reserva mesa en un restaurante y tú pagas tu consumición. La cuota fija son 20 € mensuales, aunque algunos usuarios critican que solo les hacen «un juego de preguntas» durante la cena.
Suscripciones, viajes y talleres: las nuevas formas de «comprar» compañía
WeRoad va más allá: por el precio del viaje te incluye guía, alojamiento compartido y actividades. La marca apuesta por habitaciones dobles para que rompas el hielo rápido. Si vas en pareja, puedes quedarte con tu acompañante sin pagar suplemento.
Mussa apuesta por el formato «club de chicas». La cuota de 30 € al mes da acceso a clases de pilates, taller de bordado o sesión de bingo. Algunas actividades son gratis, pero la mayoría cuesta entre 5 € y 60 € extra. El objetivo: crear un círculo de amigas con intereses comunes.
Japón, el país donde alquilar personas es normal (y nadie se escandaliza)
Mientras en Europa la idea todavía sorprende, en Japón lleva años funcionando. Empresas como Family Romance ofrecen actores que se hacen pasar por tu pareja, tus padres o incluso tus jefes. El servicio nació para evitar el «qué dirán» en bodas o reuniones de empresa.
El fenómeno se ha convertido en un reflejo de una sociedad donde muchos evitan el contacto real. Críticos y psicólogos advierten que pagar por compañía puede calmar la soledad a corto plazo, pero también evita que las personas desarrollen relaciones auténticas.
