
Entender tu factura de la luz para no pagar de más
Para pagar lo justo en tu recibo eléctrico, es fundamental que entiendas todos los datos que incluyen estas facturas. En España, el mercado eléctrico es complejo y solo un 11% de los consumidores comprende la totalidad de su factura de la luz.
Las compañías eléctricas dificultan que los consumidores ahorren y entiendan su factura. Por eso, es importante que sepas analizar y entender tu factura para ver si estás pagando la energía consumida o si también estás pagando por potencias sobredimensionadas y servicios adicionales que no deseas.
Tipos de factura de la luz
El primer paso para tomar el control del suministro es identificar claramente en qué mercado está inscrito el contrato. El sistema eléctrico español opera bajo dos modelos de convivencia comercial que determinan la estructura de precios: el mercado regulado (PVPC) y el mercado libre.
El mercado regulado representa al 29% de los hogares españoles y tiene un modelo de factura idéntico para todas las compañías. El mercado libre acoge al resto de los consumidores y las comercializadoras tienen libertad para fijar sus propias tarifas.
¿Qué pagas en tu factura de la luz?
Independientemente del mercado, en la factura pagas los servicios a dos entidades diferentes: la distribuidora y la comercializadora. La distribuidora es dueña de la infraestructura y se encarga de resolver averías, mientras que la comercializadora es la empresa con la que firmas el contrato y te vende la energía.
Revisa la potencia contratada
Si pretendes pagar menos sin modificar tus hábitos de consumo, debes fijar tu atención en la facturación por potencia contratada. Este es el término fijo de la factura, una cantidad matemática que se paga por cada kW contratado multiplicada por los días del ciclo de facturación, independientemente de que consumas electricidad o estés de viaje.
