
Un embalse de Castilla-La Mancha supera el 78% de capacidad por primera vez en 28 años
En Castilla-La Mancha, un pantano que llevaba 28 años sin alcanzar estos niveles ha superado el 78% de su capacidad en los primeros meses de 2026. El embalse de Entrepeñas, situado en la comarca de la Alcarria Baja, en Guadalajara, ha alcanzado niveles de llenado que no se registraban desde 1998.
La causa directa ha sido la sucesión encadenada de frentes atlánticos durante el invierno de 2026, que aportaron caudales masivos a la cabecera del río Tajo y situaron las aportaciones mensuales entre las más altas de la serie histórica.
El embalse de Entrepeñas lleno después de 28 años
El embalse de Entrepeñas ha alcanzado niveles de llenado que no se registraban desde 1998. La causa directa ha sido la sucesión encadenada de frentes atlánticos durante el invierno de 2026, que aportaron caudales masivos a la cabecera del río Tajo y situaron las aportaciones mensuales entre las más altas de la serie histórica.
Al superar la cota de 711,83 metros sobre el nivel del mar, las compuertas del túnel que conecta el embalse de Entrepeñas con el embalse de Buendía se abrieron por primera vez en casi tres décadas. Juntos acumularon 1.400 hectómetros cúbicos, lo que permitió elevar el trasvase previsto para marzo hasta los 60 hectómetros cúbicos, más del doble de los 27 habituales.
Por qué el embalse de Entrepeñas es clave para Castilla-La Mancha
Junto a Buendía, el embalse de Entrepeñas forma la cabecera del Tajo y actúa como origen del acueducto Tajo-Segura, el sistema que lleva décadas abasteciendo de agua al Levante español. Su nivel de llenado es el factor que determina cuánta agua puede trasvasarse y en qué condiciones, lo que convierte a este pantano en el epicentro de uno de los conflictos hídricos más persistentes de España.
Impacto en la economía local
El embalse de Entrepeñas sostiene la economía de varios municipios ribereños como Sacedón, Auñón y Alocén. Sus más de 3.200 hectáreas inundadas generan el ecosistema recreativo conocido como el Mar de Castilla, con clubes náuticos, deportes acuáticos y una oferta turística de interior que depende directamente del nivel del embalse.
