¿cómo un muro bajo el mar podría salvar el glaciar thwaites?

¿cómo un muro bajo el mar podría salvar el glaciar thwaites?

  • IronFable
  • Abril 14, 2026
  • 3 minutos

Un proyecto de última hora propone construir un muro de 80 kilómetros bajo el mar para intentar salvar el glaciar Thwaites, también llamado “glaciar del Juicio Final”.

Este glaciar, que cubre unas 74 000 millas cuadradas, aporta alrededor del 4 % del aumento anual del nivel del mar. Si se derrite por completo, podría elevar el nivel global en unos 65 centímetros.

La solución consiste en una cortina submarina flexible de 152 metros de altura y 80 kilómetros de longitud, anclada al lecho marino frente al glaciar, para bloquear el flujo de agua cálida que lo derrite desde abajo.

Participan investigadores de universidades como Cambridge, Chicago, Nueva York, Dartmouth, el Instituto Alfred Wegener y el Centro Ártico de la Universidad de Lapond, entre otros, y la hoja de ruta incluye tres años de investigación sobre materiales y pruebas de prototipos.

Este ambicioso intento muestra hasta dónde puede llegar la ingeniería humana cuando se trata de frenar el cambio climático y ganar tiempo para reducir las emisiones globales.

un muro bajo el mar: ¿realidad o ciencia ficción?

La idea de una barrera de 80 km bajo el océano suena a película, pero los ingenieros ya están estudiando cómo hacerlo posible con la tecnología actual.

Se trata de una cortina que se fijaría al fondo marino y que tendría que resistir la presión del agua y el movimiento de las corrientes.

por qué el glaciar thwaites es vital para nuestro planeta

Thwaites está en la Antártida Occidental y su deshielo representa el 4 % del aumento anual del nivel del mar. Un colapso total añadiría unos 65 cm al nivel global, lo que afectaría a millones de personas.

Además, su enorme superficie de 74 000 millas cuadradas lo convierte en un “punto de pivote” del clima mundial.

cómo funcionará la cortina submarina de 80 km

La cortina será flexible y se extenderá unos 152 metros de altura, bloqueando el agua cálida que llega al glaciar desde el océano.

Al reducir el flujo de calor, se ralentizará la pérdida de hielo, dando tiempo a que las reducciones de emisiones surtan efecto.