Descubren al primer perro domesticado hace 16 000 años y su vínculo con humanos paleolíticos

Descubren al primer perro domesticado hace 16 000 años y su vínculo con humanos paleolíticos

  • NeoLynx
  • Marzo 30, 2026
  • 3 minutos

Un fósil canino de 15 800 años descubierto en Pınarbaşı, Turquía, ha permitido a los científicos fechar la domesticación del perro mucho antes de lo pensado, alrededor de 16 000 años atrás. El estudio, publicado en Nature, combina ADN antiguo, datación por radiocarbono y análisis isotópicos, y muestra que estos perros vivían al lado de grupos humanos cazadores‑recolectores, compartiendo alimentos como el pescado y siendo enterrados junto a sus dueños. Además, el hallazgo revela una línea genética occidental euroasiática que conecta a estos canes prehistóricos con muchas razas actuales, subrayando la profunda y temprana relación entre humanos y perros.

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Una línea genética que cruzó Eurasia

Los análisis genéticos del ejemplar de Pınarbaşı y del perro hallado en Gough’s Cave, Reino Unido, revelan una sorprendente afinidad. Ambos comparten variantes de ADN que datan de entre 16 000 y 14 300 años, lo que indica que una única población de perros domesticados se dispersó rápidamente por amplias zonas de Eurasia, probablemente acompañando a grupos humanos en sus migraciones y contactos interculturales.

Esta expansión precoz sugiere que los perros ya cumplían funciones esenciales, como la caza cooperativa y la vigilancia, y que su presencia facilitó la adaptación de los humanos a diversos entornos. El hallazgo también muestra que la domesticación no dependía exclusivamente de la agricultura, ya que los canes estaban integrados en sociedades cazadoras antes de que surgieran los primeros cultivos.

Perros como miembros de la comunidad paleolítica

En Pınarbaşı se encontraron cráneos de cachorros enterrados junto a restos humanos, una práctica que indica un vínculo simbólico profundo. Los análisis isotópicos demuestran que estos perros consumían pescado, al igual que sus dueños, lo que evidencia una dieta compartida y una dependencia mutua en la obtención de recursos marinos en la región.

En el sitio británico de Gough’s Cave, algunos restos humanos presentan señales de canibalismo funerario, y los perros encontrados allí fueron enterrados de forma comparable, lo que sugiere que ya se les atribuía una categoría casi humana. Esta evidencia refuerza la idea de que los canes formaban parte integral de los rituales y la vida cotidiana de los grupos paleolíticos.

Legado de los primeros perros en razas modernas

Los estudios genéticos confirman que los perros paleolíticos pertenecían a la línea occidental euroasiática, ancestro directo de muchas razas actuales como el pastor alemán o el sambernardo. Esta continuidad genética muestra que los rasgos seleccionados hace 16 000 años, como la sociabilidad y la capacidad de trabajo conjunto, siguen presentes en los canes domésticos contemporáneos.

Un segundo análisis de 216 esqueletos caninos de toda Europa identificó 14 ejemplares anteriores y posteriores a la llegada de la agricultura, demostrando que los primeros agricultores no sustituyeron por completo a los perros paleolíticos. En cambio, mantuvieron una parte importante de esa ascendencia antigua, lo que explica la persistencia de rasgos prehistóricos en la población canina actual.