
Descubre la receta tradicional de croquetas de patata y bacalao al estilo valenciano
Las croquetas de patata y bacalao son un clásico de la cocina valenciana que combina la suavidad del puré de patata con el sabor intenso del bacalao desalado. La receta, ideal para seis comensales, requiere remojar el bacalao al menos 24 horas, hervir y machacar las patatas, y mezclar ambos ingredientes con ajo, perejil, pan rallado y huevo para obtener una masa homogénea. Después de enfriar, se forman pequeñas porciones, se rebozan en harina, huevo y pan rallado y se frÃen en aceite caliente hasta lograr un exterior crujiente y un interior tierno. Servirlas recién hechas realza su textura y sabor, convirtiéndolas en el aperitivo perfecto.
Cómo desalar el bacalao correctamente
El primer paso esencial es remojar las migas de bacalao en agua frÃa durante al menos 24 horas. Cambia el agua cada ocho horas, tres veces, para eliminar la mayor parte de la sal y evitar que el producto quede demasiado salado al final de la preparación y asegurar una textura adecuada.
Una vez desalado, escúrrelo bien y sécalo con papel absorbente. Este proceso garantiza que el bacalao aporte su sabor caracterÃstico sin sobrecargar la masa, permitiendo que la combinación con la patata resulte equilibrada y agradable al paladar. Además, al eliminar el exceso de humedad se evita que la masa se vuelva pegajosa durante el moldeado.
Preparando la masa de patata y bacalao
Mientras el bacalao reposa, cuece las patatas medianas en abundante agua con sal hasta que estén tiernas. Después de escurrirlas, aplástalas con un prensa‑patatas o un tenedor hasta obtener un puré sin grumos. Incorpora el bacalao desmenuzado, el ajo picado y el perejil fresco, mezclando suavemente para que los sabores se integren.
Añade una o dos cucharadas de pan rallado y un huevo batido para ligar la masa, ajustando la sal y la pimienta al gusto. Mezcla hasta conseguir una consistencia homogénea que se pueda manejar con las manos, luego cubre el recipiente con film y refrigera al menos una hora antes de formar las croquetas.
FreÃr y servir: trucos para un crujido perfecto
Calienta aceite de girasol a 180 °C y, mientras tanto, pasa cada porción de masa por harina, huevo batido y pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas. El rebozado uniforme evita que el interior pierda humedad y garantiza una capa exterior dorada y crujiente. Además, no sobrecargues la sartén para mantener la temperatura constante y lograr una fritura homogénea.
Una vez doradas, retira las croquetas con una espumadera y escúrrelas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Sirve inmediatamente, acompañadas de una ensalada verde o como parte de una tabla de picoteo; el contraste entre el crujido exterior y el interior cremoso hará que tus invitados pidan repetir.
