
daraxonrasib, el fármaco experimental que dobla la supervivencia del cáncer de páncreas avanzado
El cáncer de páncreas en fase avanzada podría dejar de ser una sentencia. Un comprimido experimental llamado daraxonrasib ha conseguido casi doblar el tiempo de vida de los pacientes que ya habían probado otras terapias. En el ensayo final, la media de supervivencia ha pasado de 6,7 meses con la quimioterapia habitual a 13,2 meses con este nuevo medicamento.
El fármaco actúa bloqueando la proteína RAS, que está alterada en más del 90 % de los tumores de páncreas. Al parar esta señal, el tumor reduce su crecimiento. De los 500 participantes del estudio, la mitad tomó daraxonrasib cada día y la otra mitad recibió tratamiento estándar. El fármaco cumplió todos los objetivos y no mostró efectos secundarios inesperados.
La Agencia Estatal podría aprobarlo en los próximos meses, convirtiéndose en la primera opción específica para este tipo de cáncer, que sigue teniendo una tasa de supervivencia a cinco años de solo el 13 %.
¿Por qué el cáncer de páncreas es tan difícil de frenar?
Los tumores de páncreas crecen en silencio: no hay pruebas de cribado para la población general y los síntomas aparecen cuando ya han dado metástasis. Además, el tejido que rodea el tumor es muy denso y actúa como escudo frente a la quimio. Estas dos razones hacen que muchos enfermos lleguen a diagnóstico cuando la cirugía ya no sirve.
La quimioterapia convencional apenas ralentiza la enfermedad, y la mayoría de pacientes recurren tras unos meses. Por eso, encontrar un fármaco que dobla la supervivencia supone un salto enorme.
Así funciona daraxonrasib dentro del cuerpo
El medicamento se traga como una cápsula cualquiera. Una vez en sangre, se dirige directamente a las células cancerosas que tienen la proteína RAS mutada. Al bloquear esta vía, corta la orden de crecimiento que recibe el tumor. El resultado es que la progresión del cáncer se frena y el paciente gana meses de vida con calidad.
Los investigadores han comprobado que el fármaco es eficaz tanto en tumores con RAS alterado como en otros casos, lo que amplía el número de enfermos que podrían beneficiarse.
¿Cuándo llegará a los hospitales?
La compañía pedirá la autorización con un procedimiento exprés que reduce la revisión a uno o dos meses. Si la Agencia Estatal da el visto bueno, el tratamiento podría estar disponible este mismo verano. El primer paso será para pacientes que ya han agotado otras opciones, aunque los expertos creen que en el futuro podría usarse antes.
La aprobación abriría también la puerta a nuevos inhibidores de RAS, más potentes o con menos efectos secundarios. El objetivo a largo plazo es convertir el cáncer de páncreas en una enfermedad crónica y controlable, como ya ocurre con otros tumores.
